La artista pidió a la comunidad internacional atender la violencia sectaria en Nigeria, señalando que miles de víctimas permanecen sin protección ni justicia.
Estados Unidos (Marcrix Noticias)-La rapera Nicki Minaj sorprendió esta semana al tomar la palabra en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), donde lanzó una enérgica advertencia sobre la creciente violencia contra comunidades cristianas en Nigeria.
Invitada por el embajador estadounidense Mike Waltz, la artista aprovechó el escenario internacional para denunciar que miles de personas están siendo “atacadas, expulsadas de sus hogares y asesinadas” por motivos religiosos.
Waltz presentó a Minaj como una “defensora intrépida” cuyo activismo refleja los principios de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
“Ella sube a este escenario mundial no como una celebridad, sino como una testigo”, afirmó el diplomático. “Podría estar viviendo una buena vida, pero está aquí arremangándose para intentar salvar vidas”.
Con 28 millones de seguidores en X, Minaj se ha convertido en una de las voces más influyentes en llamar la atención sobre las masacres de cristianos en Nigeria.
“En Nigeria, los cristianos están siendo atacados”, dijo durante su intervención. “Se han quemado iglesias, se han destrozado familias… simplemente por la forma en que oran”.
Su activismo se intensificó tras una publicación que el presidente Donald Trump realizó el 2 de noviembre en Truth Social, advirtiendo que Estados Unidos podría intervenir militarmente si Nigeria no logra detener la violencia perpetrada por grupos extremistas islámicos.
“Si atacamos, será rápido, despiadado y dulce”, escribió Trump, describiendo como “PRECIADOS” a los cristianos víctimas de ataques.
En la ONU, Minaj agradeció al mandatario su postura y lo elogió por exigir medidas urgentes “para defender a los cristianos en Nigeria, combatir el extremismo y poner fin a la violencia contra quienes simplemente quieren ejercer su derecho natural a la libertad de religión o de creencias”.
La rapera, nacida en Trinidad y conocida por su estrecha relación con su fandom —las “Barbs”—, describió a Nigeria como una “nación hermosa con profundas tradiciones religiosas”. Incluso dedicó unas palabras a sus seguidores afectados por los conflictos en África Occidental:
“Barbs, sé que me están escuchando desde algún lugar. Los quiero muchísimo”.
Minaj cerró su discurso con un mensaje que —dijo— rebasa afiliaciones políticas o religiosas:
“Esto no se trata de tomar partido. Se trata de plantar cara a la injusticia. Me importará si alguien, en cualquier lugar, es perseguido por sus creencias”.
Su intervención, inusual para una figura del entretenimiento en la ONU, ha reavivado el debate internacional sobre la violencia sectaria en Nigeria y el papel de las celebridades en la defensa de derechos humanos.
