Telefónica vendió su filial mexicana por 450 millones de dólares. Las más de 21 millones de líneas conservarán su servicio y sus condiciones actuales
Ciudad de México (Marcrix Noticias).- La compañía de telecomunicaciones Movistar cambiará de propietario en México después de 24 años de operaciones, tras concretarse la venta de su filial por parte de la empresa española Telefónica al consorcio Melisa Acquisition. La transacción, valuada en 450 millones de dólares, abre una nueva etapa para el negocio, aunque sus más de 21 millones de usuarios no tendrán que cambiar de número ni realizar trámites para mantener su línea telefónica.
De acuerdo con la información difundida sobre la operación, los clientes podrán continuar utilizando sus servicios de manera habitual, sin que el cambio de propietario implique la cancelación de sus líneas. Tampoco será necesario actualizar sus datos personales ni sustituir la tarjeta de identificación del abonado, conocida como tarjeta SIM. Los contratos, saldos de prepago y beneficios de los planes vigentes mantendrán sus condiciones durante la transición.
En cuanto a la identidad comercial, Movistar continuará operando en el país durante la etapa inicial de la nueva administración. Esto permitirá que los usuarios sigan identificando sus servicios con la marca mientras el nuevo propietario define el rumbo de la compañía. La continuidad de la operación busca evitar afectaciones a los consumidores durante el proceso de cambio.
La salida de Telefónica responde a una estrategia internacional para reorganizar sus inversiones y concentrar recursos en mercados considerados prioritarios, entre ellos España, Reino Unido, Alemania y Brasil. La decisión forma parte de un proceso de reducción de su presencia en Hispanoamérica, región en la que la empresa ha vendido operaciones en distintos países durante los últimos años.
El grupo que asumirá el negocio mexicano, Melisa Acquisition, está integrado por la empresa tecnológica OXIO y Newfoundland Capital Management. Entre sus planes se contempla una transformación tecnológica gradual, con una mayor utilización de plataformas basadas en la nube para administrar los servicios y reducir los costos de operación.
La situación de Movistar en el mercado nacional también forma parte del contexto de la venta. La compañía ocupaba el tercer lugar entre los operadores móviles, en un entorno competitivo encabezado por empresas con una mayor participación. Además, su base de clientes estaba integrada principalmente por usuarios de prepago con un consumo mensual promedio inferior a los 100 pesos, una condición que limitaba las posibilidades de incrementar sus ingresos.
Otro antecedente relevante fue la decisión de Telefónica de devolver al Estado mexicano el espectro radioeléctrico que utilizaba, como parte de sus medidas para reducir costos. Desde entonces, Movistar comenzó a depender de la capacidad de la red de AT&T mediante acuerdos de arrendamiento, en lugar de mantener una infraestructura propia de antenas y frecuencias en las condiciones anteriores.
Con la adquisición, se abre la posibilidad de que el nuevo operador busque mejorar la eficiencia tecnológica y revisar la oferta comercial en el mediano plazo. Sin embargo, cualquier cambio en los precios, paquetes de datos o recargas dependerá de las decisiones que adopte la nueva administración. Por ahora, los usuarios de Movistar pueden continuar utilizando sus líneas con normalidad, sin necesidad de realizar gestiones adicionales por la compraventa.
