Un estudio detectó mayor luminosidad en aguas contaminadas y plantea usar satélites para vigilar la acumulación de plástico.
Pacífico Norte (Marcrix Noticias).- La acumulación de microplásticos en el Pacífico podría estar modificando el color de una extensa región del océano, según una investigación publicada este jueves 5 de noviembre de 2026, que identificó cambios en la luminosidad de las aguas cercanas a la gran mancha de basura situada entre California y Hawái.
El estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Bergen, en Noruega, encontró un incremento en la cantidad de luz azul y verde reflejada por el agua durante las últimas dos décadas, particularmente en regiones donde se concentran grandes cantidades de residuos plásticos.
Los resultados, publicados en la revista científica Communications Earth & Environment, abren la posibilidad de utilizar imágenes satelitales para identificar indirectamente la presencia de partículas plásticas diminutas que actualmente resultan difíciles de medir mediante métodos convencionales. Communications Earth & Environment
Satélites detectan cambios en el color del océano
Los científicos analizaron tres conjuntos independientes de información satelital correspondientes al periodo comprendido entre agosto de 2002 y septiembre de 2022.
Para ello utilizaron registros de reflectancia oceánica, una medida que permite determinar qué cantidad de luz devuelve la superficie del mar en diferentes longitudes de onda.
El análisis reveló que las aguas próximas a la gran mancha de basura del Pacífico experimentaron un aumento significativo de luminosidad en las bandas azul y verde, lo que genera una señal espectral con características cercanas al color cian.
Este comportamiento fue más evidente en determinadas zonas de acumulación de residuos que en las aguas circundantes.
La gran mancha de basura del Pacífico no constituye una isla sólida de desperdicios, sino una extensa región oceánica donde las corrientes concentran fragmentos plásticos de distintos tamaños, incluidos materiales microscópicos suspendidos en el agua.
La investigación se concentró en este sector porque constituye una de las áreas donde se ha documentado una importante acumulación de contaminación plástica.
Microplásticos podrían explicar el aumento de luminosidad
Para investigar las posibles causas del fenómeno, el equipo científico desarrolló simulaciones sobre la interacción de la luz con partículas suspendidas en el océano.
Los modelos incorporaron variaciones en la concentración de microplásticos, materia orgánica disuelta, partículas naturales y comunidades de fitoplancton.
Los resultados mostraron que la presencia de pequeñas partículas plásticas incrementaba más de cuatro veces la probabilidad de reproducir un patrón de luminosidad semejante al detectado por los satélites.
En concreto, los escenarios de aumento de brillo cian pasaron de representar aproximadamente el 3% de las simulaciones sin microplásticos al 13% cuando estas partículas fueron incorporadas al modelo.
Sin embargo, los investigadores aclararon que esta coincidencia no demuestra por sí sola que la contaminación plástica sea la causa directa del cambio registrado.
Otros factores, como modificaciones en las comunidades de fitoplancton, partículas minerales o variaciones en las condiciones biológicas del océano, también pueden influir en la luz que refleja el agua. Communications Earth & Environment
Nueva tecnología permitiría vigilar la contaminación marina
Uno de los principales desafíos para estudiar los microplásticos es su tamaño, debido a que muchas partículas permanecen suspendidas en la columna de agua y no pueden identificarse fácilmente mediante fotografías satelitales convencionales.
Los investigadores se enfocaron en partículas menores de 300 micrómetros, que pueden ingresar a las cadenas alimentarias marinas y resultar especialmente difíciles de retirar del ambiente.
El método propuesto no consiste en fotografiar individualmente estos fragmentos, sino en analizar los cambios ópticos que su acumulación podría producir en grandes extensiones de agua.
Si esta relación se confirma, los satélites podrían convertirse en una herramienta complementaria para vigilar la distribución y evolución de la contaminación por microplásticos.
La técnica permitiría estudiar regiones oceánicas remotas sin depender exclusivamente de expediciones y recolecciones de muestras.
Científicos piden confirmar los resultados en el océano
A pesar de los hallazgos, los autores señalaron que todavía son necesarias investigaciones adicionales para determinar qué proporción del cambio de color puede atribuirse directamente a los residuos plásticos.
El siguiente paso será realizar mediciones en la zona de acumulación, comparar las concentraciones reales de microplásticos con las señales ópticas y comprobar si el fenómeno también aparece en otras regiones marinas.
La validación resulta particularmente importante en zonas costeras, donde la presencia de sedimentos, materia orgánica y organismos microscópicos puede modificar la coloración del agua.
El estudio también advierte que la eliminación de microplásticos suspendidos representa un desafío considerable, especialmente cuando las partículas alcanzan dimensiones semejantes a las de los componentes naturales del ecosistema.
Por ahora, el hallazgo constituye una posible nueva vía para estudiar la contaminación marina mediante observación espacial, aunque todavía no representa un sistema operativo de detección de microplásticos.
La investigación fue elaborada por Shea Cheatham, Daniel Koestner y Børge Hamre, del Departamento de Física y Tecnología de la Universidad de Bergen.

