Hallan metales pesados en peces de La Sabana de Chetumal

Investigadores encontraron contaminantes en peces, plantas y sedimentos, aunque falta determinar sus concentraciones y posibles efectos.

Chetumal (Marcrix Noticias).- Investigadores detectaron mercurio y otros metales pesados en tejidos de peces y plantas de La Sabana de Chetumal, así como en sedimentos de este cuerpo de agua donde habitantes todavía realizan actividades de pesca para consumo.

El hallazgo fue informado por Cristian Moisés Vics, investigador de Sistemas Acuáticos, quien explicó que los estudios fueron realizados por un grupo de estudiantes y localizaron los contaminantes principalmente en la zona norte de La Sabana.

La presencia de metales pesados en Chetumal abre una nueva línea de estudio sobre las condiciones ambientales de este ecosistema. Sin embargo, todavía falta determinar las concentraciones encontradas antes de establecer posibles efectos para las personas que consumen peces extraídos del lugar.

Habitantes todavía pescan en La Sabana

Uno de los puntos señalados por el investigador es que la actividad pesquera continúa en este cuerpo de agua y algunas de las especies capturadas son destinadas al consumo.

Entre los elementos encontrados se encuentra el mercurio, un contaminante capaz de acumularse en organismos acuáticos.

La Secretaría de Salud federal señala que una de sus formas, el metilmercurio, puede ingresar al organismo humano mediante la alimentación y acumularse en diferentes cantidades en los peces dependiendo de factores como su dieta y posición dentro de la cadena alimentaria.

Los resultados disponibles, sin embargo, todavía no permiten establecer qué cantidad de los metales está presente en los ejemplares analizados ni determinar el grado de exposición de quienes consumen productos obtenidos de La Sabana.

Por ello serán necesarios análisis adicionales para conocer las concentraciones y evaluar con mayor precisión sus posibles implicaciones.

Plantas también absorben los contaminantes

Los estudios también encontraron metales en tejidos vegetales. Vics explicó que algunas plantas invasoras existentes en La Sabana poseen capacidad para absorber tanto nutrientes como contaminantes presentes en el ambiente.

Algunas especies pueden funcionar como hiperacumuladoras, característica que abre la posibilidad de estudiarlas como una herramienta para retirar determinadas sustancias del agua.

Esta alternativa, no obstante, no solucionaría por sí misma la contaminación.

El investigador señaló que primero sería necesario identificar y detener la fuente que está introduciendo los contaminantes al ecosistema antes de utilizar la vegetación para tratar de reducir su presencia.

La contaminación de La Sabana tiene antecedentes

Los problemas ambientales en este cuerpo de agua ubicado en Chetumal han sido documentados desde años anteriores.

En 2017, la Procuraduría de Protección al Ambiente de Quintana Roo realizó inspecciones en terrenos colindantes y detectó el depósito de residuos de construcción y otros materiales en el cuerpo de agua y su humedal.

La dependencia abrió entonces tres procedimientos administrativos y ordenó la clausura temporal de actividades relacionadas con residuos en los predios inspeccionados.

En septiembre de 2025, una jornada de limpieza permitió retirar ocho toneladas de basura y otras 10 toneladas de cascajo y residuos diversos.

La Sabana también fue seleccionada como proyecto piloto del programa federal “Adopta un Río”.

Investigaciones académicas anteriores ya habían analizado metales en organismos de este ecosistema. Entre ellas se encuentra un estudio realizado sobre ejemplares de Ctenolucius hujeta, conocida como barracuda de agua dulce y consumida por habitantes de la zona, para estudiar la presencia de mercurio.

Otros trabajos académicos han reportado concentraciones de plomo, cadmio y zinc, además de indicios de bioacumulación.

Los nuevos resultados vuelven a colocar la atención sobre las condiciones de La Sabana y, particularmente, sobre la necesidad de determinar de dónde provienen los contaminantes, cuáles son sus concentraciones y qué implicaciones podrían tener para el ecosistema y la población.

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