El incidente ocurrió el diecisiete de abril, cuando se reportó a los servicios de emergencia que dos menores presentaban síntomas de intoxicación dentro de su domicilio. La situación encendió las alertas debido al riesgo que representa este tipo de sustancias para la salud.
Paramédicos acudieron al lugar para brindar los primeros auxilios y, tras una valoración inicial, confirmaron que los niños presentaban signos compatibles con envenenamiento. Ante ello, procedieron a estabilizarlos para evitar complicaciones durante el traslado.
Debido a la peligrosidad del veneno para roedores, los menores fueron llevados de urgencia al Hospital General, donde ingresaron bajo estricta supervisión médica. El objetivo fue controlar los efectos de la sustancia y evitar daños mayores en su organismo.
Gracias a la intervención oportuna del personal médico, ambos niños lograron ser estabilizados y, posteriormente, reportados fuera de peligro. No obstante, permanecen en observación para descartar posibles secuelas derivadas de la intoxicación.
El caso ha generado preocupación entre autoridades de protección civil, quienes advirtieron sobre los riesgos de mantener productos tóxicos al alcance de menores. Este tipo de accidentes domésticos puede tener consecuencias graves si no se actúa con rapidez.
Ante esta situación, se hizo un llamado a madres, padres y tutores para almacenar venenos, pesticidas y sustancias peligrosas en lugares seguros, preferentemente bajo llave o fuera del alcance de los niños, con el fin de prevenir incidentes similares en el hogar.