Un informe de la Universidad Iberoamericana documentó que 64% de los hallazgos reportados entre 2006 y 2024 ocurrió durante el gobierno de López Obrador
México (Marcrix Noticias)-En los últimos tres sexenios, las fiscalías del país han localizado más de cinco mil fosas clandestinas en México, siendo durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador el periodo con el 64% de los hallazgos, reveló un informe realizado por el Programa de Derechos Humanos de la Universidad Iberoamericana.
El documento titulado “Trazar la ausencia, caminar la esperanza. Análisis de hallazgos de fosas clandestinas en México (2006-2024), presentado este jueves, se basa en solicitudes de acceso a la información formuladas a las 32 fiscalías y a la Fiscalía General e la República (FGR) y la revisión de publicaciones en medios locales, nacionales e internacionales.
El informe fue presentado por las investigadoras Andrea Horcasitas y Mariana Marchand, evento en el que también participaron familiares de personas desaparecidas y buscadores, Olimpia Montoya, de Guanajuato, y Eduardo Ramírez, de Ciudad de México, así como Denise González en representación de la oficina en México del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH).
Las investigadoras del Programa de Derechos Humanos de la Universidad Iberoamericana, destacaron las diferencias en los registros oficiales y periodísticos, pues mientras las fiscalías reportaron 5 mil 152 fosas en las que se encontraron 5 mil 718 cuerpos, los medios de comunicación informaron sobre la localización de 3 mil 516 fosas clandestinas y 8 mil 341 personas en los tres sexenios.
Al destacar que entre los reportes de las fiscalías y los medios de comunicación hay una diferencia considerable de al menos mil 600 cuerpos, Andrea Horcasitas destacó que, “si bien hay que decir que en los hallazgos en campo es difícil después saber cuántas personas hay o a cuántas personas corresponden a los fragmentos humanos que se encuentran, si llama la atención que haya una disparidad del 46% en los reportes”.
Del cotejo de las fuentes de información, el documento encontró que “todas las entidades federativas han reportado hallazgos de fosas clandestinas en los últimos años, siendo los estaos con más fosas Guerrero, Veracruz, Sonora, Guanajuato y Jalisco”.
Por sexenio, en de Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012), se documentó el hallazgo de 524 fosas clandestinas, sobre todo en estados del norte como Coahuila (56 fosas), Chihuahua (55), Nuevo León (49) y Tamaulipas (43).
Cabe recordar que fue Calderón quien declaró la “guerra contra el narcotráfico” e hizo uso de las Fuerzas Armadas para su combate, política de seguridad continuada por Enrique Peña Nieto y exacerbada por Andrés Manuel López Obrador, quien desapareció la Policía Federal para dar paso a la Guardia Nacional, una corporación militarizada adscrita a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
El informe detalló que durante el gobierno de Peña Nieto (2012-2018), “se documentaron mil 336 fosas, los estados que concentraron la mayor cantidad de fosas fueron Veracruz (210 fosas), Guerrero (205) y Jalisco (69).
Agregó que con López Obrador (2018-2024) el hallazgo de fosas se incrementó de manera relevante al registrarse en ese periodo 3 mil 292 fosas, siendo las entidades con más entierros clandestinos encontrados Sonora (361 fosas), Guanajuato (283) y Colima (217).
En la investigación se resaltó que los municipios con mayor número de fosas clandestinas durante los últimos 18 años son Acapulco, Guerrero (189); Tecomán, Colima (184); Hermosillo, Sonora (110); Veracruz, Veracruz (101) y Ciudad Juárez, Chihuahua (96), localidades que concentran el 19% de los entierros clandestinos a nivel nacional.
En la conferencia de prensa, Andrea Horcasitas aclaró que no necesariamente las fosas corresponden al sexenio en que fueron localizadas, pero alertó que hay un crecimiento de fosas clandestinas localizadas en inmuebles de particulares, no necesariamente en áreas alejadas de las ciudades u ocultas, así como en espacios comunitarios.
“No tenemos una respuesta de por qué el incremento, pero lo que podríamos considera es que la impunidad es una de las razones por las cuales las cosas van en aumento y más las cosas vinculadas a particulares.
“¿Qué mensaje le deja a la ciudadanía más de 5 mil fosas clandestinas, más de 135 mil personas desaparecidas mientras la cifra oficial de carpetas de investigación que ha dado el Ejecutivo es de 4 mil? Desde ahí podemos observar que la impunidad da un mensaje que puedes inhumar a una persona y no va a pasar nada”, consideró la investigadora del Programa de Derechos Humanos de la Universidad Iberoamericana.
Mariana Marchand apuntó que “la localización de fosas en sitios no parece responder a hechos aislados, sino que a más prácticas ya sea de negligencia sistemática o de omisión deliberada por parte de las autoridades”.
Denise González de la ONU-DH recordó que desde 2015 el Programa de Derechos Humanos de la Universidad Iberoamericana realiza la revisión de los hallazgos de fosas clandestinas, como un proyecto que “trató de imprimir esfuerzos desde la academia y con colaboración con la sociedad civil para construir una fotografía del fenómeno de la inhumación clandestina de personas y de su relación con la desaparición”.
Para la representante de la ONU-DH el informe es la apuesta de “una academia que no se limita a observar la realidad, sino que busca involucrarse activamente con ella y poner el conocimiento y la ciencia al servicio de la verdad y la justicia (…) no se limita a registrar el hallazgo de fosas clandestinas, sino que permite observar la evolución del fenómeno y completamente su diversificación”.
Agregó que en el documento se advierte “la diversidad de espacios en los que se materializa la inhumación clandestina, no solamente brechas y medios remotos, como usualmente lo imaginamos, sino también, ahora sabemos, predios privados, caminos, barrancas, ranchos, fincas, pozos de agua y otros espacios”, así como “relacionar a distintos perpetradores con los espacios en los que se inhuma clandestinamente a las víctimas, considerando capacidades lógicas y los objetivos que se persiguen”.
Olimpia Montoya y Eduardo Ramírez compartieron algunas de sus experiencias en la búsqueda de sus hermanos, Marco Antonio y Ángel Gerardo, respectivamente. Marco Antonio desapareció en Guanajuato en 2017 y Ángel Gerardo en 2019, cuando era acompañado por Jesús Armando Reyes Escobar y Leonel Báez Martínez.
Ramírez, del colectivo Hasta Encontrarles, resaltó que en la búsqueda de su hermano encontró a las familias de sus amigos, y ahora todos se unen en búsqueda de los jóvenes sobre todo en la Sierra de Guadalupe, donde suponen que se encuentran, coincidiendo en que “si encontramos a uno, vamos a encontramos a los tres, por la desgracia, ahora somos como una familia buscada que no puede parar, y lo que más me duele es esa sensación de impotencia, cuando tengo un mal día y no encontramos a alguien que nos diga dónde están”.
Olimpia Montoya, quien ha recurrido al Poder Judicial de la Federación para exigir a la Fiscalía General de la República (FGR) el Banco Nacional de Datos Forenses y el Banco Nacional de Fosas, reflexionó sobe la “esperanza” para las familias buscadoras.
“Caminar la esperanza es todo aquello lo que hacemos las familias, sostenernos en la fe y en nuestros hermanos de lucha, de las asociaciones que nos vuelven también hermanos, y sin estar en nuestros zapatos, sienten parte del dolor que nos atraviesa a todas las familias que estamos buscando”, puntualizó Montoya.
