Productores mayas y especialistas impulsan acciones para preservar las semillas nativas de maíz en la Península de Yucatán
Yucatán (Marcrix Noticias).-La conservación del maíz nativo en la Península de Yucatán continúa avanzando gracias al trabajo coordinado entre productores mayas e instituciones dedicadas a la investigación agrícola. Estas acciones buscan proteger las semillas tradicionales y asegurar que sigan formando parte de la producción de alimentos en la región.
Miguel Kú Balam, promotor de la milpa tradicional maya en la comunidad de Tabasco, destacó que la colaboración con el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo ha permitido fortalecer los esfuerzos para preservar las variedades criollas y mejorar los procesos de resguardo de las semillas.
Explicó que uno de los principales retos es que muchos agricultores seleccionan semillas para las siguientes siembras, pero desconocen las técnicas necesarias para mantener intactas las características genéticas del maíz criollo. Por ello, se han desarrollado estrategias que ayudan a conservar la calidad de estas variedades.
El productor señaló que proteger las semillas nativas es fundamental para evitar la desaparición de variedades que durante generaciones se han adaptado a las condiciones climáticas y de suelo de la Península de Yucatán.
Como parte de este trabajo, el año pasado sembró una variedad de maíz blanco con alto contenido de proteínas que le fue proporcionada por investigadores. Los resultados obtenidos fueron favorables, ya que la planta mostró una buena adaptación y un rendimiento satisfactorio en la zona.
Debido al éxito de la cosecha, este año volvió a sembrar la misma variedad y ya existe interés de otros agricultores por adquirirla. Kú Balam informó que prevé comercializar alrededor de 200 kilogramos de semilla para productores de la región que buscan mejorar sus cultivos.
Finalmente, recordó que en la Península de Yucatán se tiene registro de poco más de 54 variedades de maíz nativo. Consideró que su conservación es esencial para garantizar la seguridad alimentaria, fortalecer la producción agrícola y preservar un patrimonio que forma parte de la identidad cultural de los pueblos mayas.
