El juzgado sobreseyó el amparo promovido por la empresa Acuario Arrecifal, dejando firme la clausura total del sitio ordenada por la Profepa por maltrato animal y violaciones al plan de manejo.
Cancún, (Marcrix Noticias) — El delfinario del hotel Barceló en la Riviera Maya no volverá a operar, luego de que un juez federal concluyera de forma anticipada el juicio de amparo promovido por la empresa Acuario Arrecifal, que buscaba revertir la clausura definitiva impuesta por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
La resolución fue emitida por el Juzgado Quinto de Distrito, que determinó el sobreseimiento del proceso, al considerar que ya no era jurídicamente posible devolver el control del sitio a la empresa. La clausura definitiva fue ordenada el pasado 12 de mayo tras detectarse graves irregularidades.
“Esta última determinación configura una nueva situación jurídica, que hace que las afectaciones e irregularidades primigenias generadas con el acuerdo de emplazamiento reclamado se consumen en forma irreparable”, señala la sentencia firmada por el juez Alonso Robles Cuétara.
Irregularidades y maltrato animal
La Profepa informó que la clausura fue consecuencia de diversas anomalías:
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No reporte de incidentes con los animales
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Realización de acrobacias sin autorización
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Trato indigno a los ejemplares
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Incumplimiento del Plan de Manejo autorizado
El caso cobró notoriedad tras la difusión de un video en el que un delfín llamado Mincho salta fuera de su alberca y se golpea contra el borde de concreto. El hecho ocurrió en 2020, pero la empresa nunca lo reportó a las autoridades ambientales, violando protocolos básicos de bienestar animal.
Sin sentencia, pero con consecuencias firmes
Aunque el proceso de amparo no concluyó con una sentencia definitiva, el sobreseimiento implica que no se dará curso legal a la petición de la empresa, pues la clausura definitiva impuesta en mayo volvió irrelevante la queja contra la suspensión temporal de marzo.
Hasta el momento, Acuario Arrecifal no ha impugnado la decisión del juez federal, aunque analiza otras vías administrativas para intentar recuperar la operación del recinto.
Por su parte, asociaciones civiles celebraron el fallo, al considerar que representa un avance en la protección de la fauna marina en cautiverio, y reiteraron su exigencia de vigilancia permanente sobre centros similares en la región.
