Donald Trump cuestiona la permanencia de EE. UU. en el acuerdo comercial ante fallas y triangulación de productos chinos.
Washington D. C. (Marcrix Noticias).- El futuro del comercio en América del Norte enfrenta un panorama complejo tras las recientes posturas de la Casa Blanca. Existe una creciente incertidumbre por la posible salida de Estados Unidos del T-MEC, según fuentes cercanas al gobierno estadounidense. El presidente Donald Trump ha consultado a sus asesores sobre las razones para no abandonar el pacto vigente.
Esta situación surge en un momento crítico para la región. El asesor comercial Peter Navarro señaló que el acuerdo presenta deficiencias estructurales graves. Estas declaraciones han encendido las alarmas en los sectores industriales de México y Canadá.
El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) tiene establecida una revisión formal obligatoria. Este proceso ocurrirá el próximo mes de julio, conforme a lo estipulado en el documento original. Jamieson Greer, representante comercial de EE. UU., liderará esta etapa de reevaluación técnica.
Navarro enfatizó que el presidente tiene la última palabra en estas decisiones. “Nada ocurre en la Casa Blanca sin el comandante en jefe”, afirmó el asesor durante una entrevista reciente. La revisión de julio determinará si el pacto se extiende o si se buscan cambios profundos.
La incertidumbre por la posible salida de Estados Unidos del T-MEC se alimenta de la exigencia de nuevas concesiones. Trump busca vincular el comercio con temas de seguridad nacional. Entre estos destacan el control de la migración y la lucha contra el narcotráfico.
Preocupación por la triangulación de mercancías
Uno de los puntos más críticos para Washington es el origen de los productos. Navarro advirtió que México y Canadá funcionan como plataformas de envío indirecto. Según el asesor, mercancías de China y otros países asiáticos entran al mercado estadounidense mediante estos socios.
Esta práctica se conoce como transbordo y busca aprovechar las ventajas arancelarias del tratado. “Es una forma de evasión arancelaria”, sostuvo el funcionario de la Casa Blanca. Para el gobierno de Trump, este mecanismo debilita la industria manufacturera local y debe ser corregido de inmediato.
A pesar de las tensiones, los líderes de los países vecinos mantienen una postura cautelosa. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, restó importancia a las amenazas de abandono del acuerdo. Por su parte, el primer ministro de Canadá, Mark Carney, calificó de positiva su última charla con Trump.
Sin embargo, la incertidumbre por posible salida de Estados Unidos del T-MEC persiste en los mercados financieros. Jamieson Greer ha indicado que las conversaciones con Ottawa y Ciudad de México serán por separado. Esto sugiere una estrategia de negociación diferenciada para cada socio comercial.
La administración estadounidense busca cerrar las brechas que permiten la entrada de capitales extranjeros bajo la máscara del libre comercio. La prioridad actual es proteger los empleos internos y reducir el déficit comercial con sus aliados del norte.
