Destinará 16.7 millones de dólares a los dispositivos, mientras senadores demócratas y organizaciones de derechos humanos advierten sobre posibles abusos durante operativos y detenciones.
Estados Unidos (Marcrix Noticias).– El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) adjudicó un contrato por 16.7 millones de dólares para adquirir 6 mil guantes capaces de administrar descargas eléctricas, que serían utilizados por sus agentes durante arrestos, traslados y otras operaciones relacionadas con personas detenidas.
De acuerdo con la documentación del contrato, la adquisición se realizó sin licitación y contempla dispositivos conocidos como G.L.O.V.E., siglas en inglés de “Emisor de Descargas de Bajo Voltaje Generado”.
ICE describe estos equipos como “dispositivos conductores de distracción y desescalada” y sostiene que permitirán a los agentes contar con una alternativa de menor impacto para controlar a personas que se resistan, antes de recurrir a otros niveles de fuerza.
Según la justificación presentada por la agencia, actualmente sus elementos no cuentan con un dispositivo de uso de la fuerza que pueda utilizarse sin dejar de emplear las manos durante determinadas intervenciones.
ICE señala que los guantes podrían utilizarse cuando una persona presente resistencia activa o pasiva y el agente necesite controlarla rápidamente para reducir el riesgo de lesiones.
Los dispositivos tienen una apariencia similar a la de guantes convencionales utilizados por personal de seguridad, pero incorporan un sistema eléctrico que puede ser activado mediante un interruptor. Para producir la descarga es necesario que el guante entre en contacto directo con la persona.

El fabricante Compliant Technologies presenta esta tecnología como una herramienta no letal para labores de seguridad. La descarga generada por el dispositivo sería de menor potencia que la producida por una pistola Taser.
Los modelos CT-G4 y CT-G5 pesan entre 260 y 650 gramos y funcionan mediante una batería de ion de litio de 3.7 voltios, cuyo tiempo aproximado de carga es de dos horas.
Según las especificaciones disponibles, el sistema tarda alrededor de un segundo en activarse y puede funcionar en temperaturas de entre -10 y 50 grados Celsius.
ICE contempla utilizar los guantes en situaciones consideradas de alta tensión, entre ellas arrestos, traslados de detenidos que presenten resistencia y disturbios en los alrededores de instalaciones de detención.
La agencia sostiene que los dispositivos también podrían ayudar a esposar a personas que mantengan las manos ocultas, controlar multitudes y evitar recurrir a medidas de fuerza más severas.
Sin embargo, el anuncio generó cuestionamientos entre legisladores estadounidenses. La senadora demócrata por Nevada Catherine Cortez Masto y otros 15 senadores, 14 demócratas y un independiente, pidieron a ICE abandonar la adquisición.
Los legisladores señalaron que la compra genera dudas sobre su necesidad, proporcionalidad, seguridad médica, capacitación de los agentes, mecanismos de rendición de cuentas y respeto a los derechos constitucionales.
También hicieron referencia a los cuestionamientos sobre el uso de la fuerza por parte de agentes migratorios en diferentes puntos de Estados Unidos, entre ellos Los Ángeles, Chicago, Minneapolis, Houston y Maine.

Human Rights Watch (HRW) también expresó su preocupación por la incorporación de esta tecnología. La organización advirtió sobre el riesgo de posibles abusos y pidió investigar la adquisición y los mecanismos de supervisión para su utilización.
La organización recordó además que la Unión Europea mantiene restricciones comerciales sobre determinados dispositivos de descargas eléctricas debido al riesgo de que sean utilizados de manera abusiva.
Asimismo, el relator especial de Naciones Unidas sobre la tortura determinó en 2023 que las armas de descarga eléctrica de contacto directo son “inherentemente crueles, inhumanas o degradantes” y llamó a prohibirlas.
Pese a las críticas, ICE sostiene que la incorporación de los 6 mil guantes busca proporcionar a sus agentes una alternativa para controlar situaciones de resistencia y reducir la necesidad de utilizar armas o métodos de fuerza potencialmente más lesivos durante sus operativos.
Con información de Milenio y de Aristegui Noticias.
