Los hoteles de Edzná y Calakmul registran algunos de los niveles de ocupación más bajos de la red hotelera del Tren Maya, mientras Grupo Mundo Maya acumula un déficit operativo y pérdidas por más de 2 mil 819 millones de pesos.

Campeche (Marcrix Noticias)-Los hoteles construidos como parte de la estrategia para impulsar el turismo arqueológico en Campeche enfrentan una complicada situación financiera y operativa. Los complejos ubicados en Edzná y Calakmul presentan bajos niveles de ocupación, en contraste con las expectativas que acompañaron el desarrollo de la infraestructura turística vinculada al Tren Maya.

Un reportaje publicado por 24 Horas, firmado por Santiago Gordillo, señala que los complejos fueron construidos sin un proyecto de inversión, estudio de mercado ni estudio de impacto ambiental, de acuerdo con la información difundida en el trabajo periodístico.

Grupo Mundo Maya acumula pérdidas millonarias

Según los estados financieros oficiales de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Grupo Mundo Maya, S.A. de C.V., empresa paraestatal encargada de operar los complejos hoteleros, registra un déficit operativo y pérdidas acumuladas por 2 mil 819 millones 703 mil 399 pesos.

El escenario más complicado se concentra en Campeche, donde los hoteles de Edzná y Calakmul enfrentan dificultades para generar una demanda suficiente que permita aprovechar su capacidad instalada.

Calakmul: 144 habitaciones en una zona de difícil acceso

El hotel de Calakmul cuenta con 144 habitaciones y se encuentra en las inmediaciones de una de las reservas de la biosfera de mayor extensión e importancia ambiental de México.

Sin embargo, su ubicación representa uno de los principales desafíos para atraer visitantes. El acceso requiere largos recorridos por carretera desde los principales centros urbanos y aeropuertos de la región, una condición que limita la llegada de turistas que buscan estancias cortas.

La distancia y los tiempos de traslado contrastan con otros destinos arqueológicos que cuentan con una mayor conectividad turística, como Chichén Itzá, o con zonas de alta demanda como Tulum.

Edzná tampoco logra consolidar su demanda

El complejo de Edzná cuenta con 160 habitaciones y se encuentra más cerca de la ciudad de Campeche que el hotel de Calakmul. Sin embargo, enfrenta otro problema: el comportamiento tradicional de los visitantes.

De acuerdo con Héctor Cámara Mijangos, presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles de Campeche, los turistas que visitan Edzná suelen realizar recorridos de ida y vuelta desde San Francisco de Campeche o Mérida, sin pernoctar en las inmediaciones de la zona arqueológica.

“Los turistas que visitan Edzná siempre se alojan en la capital”, señaló el empresario al medio citado, al considerar que esa dinámica favorece el consumo de servicios en el Centro Histórico, el malecón y los restaurantes de Campeche.

Tarifas reducidas no han elevado la ocupación

Ante la baja demanda, el hotel de Edzná ha reducido sus tarifas hasta alrededor de mil 155 pesos por noche con el objetivo de atraer huéspedes.

Pese a esta estrategia, la ocupación se mantiene en niveles que rondan entre 25 y 30 por ciento o incluso por debajo, de acuerdo con el reporte periodístico, una cifra que se encuentra lejos de los niveles necesarios para garantizar la rentabilidad de un complejo de estas características.

El caso de los hoteles de Edzná y Calakmul pone de manifiesto los retos que enfrenta la estrategia de utilizar infraestructura hotelera como complemento del turismo arqueológico, particularmente en destinos donde la conectividad, los hábitos de los visitantes y la demanda existente no necesariamente corresponden con la capacidad de alojamiento construida.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

No puedes copiar el contenido de esta página