Guillermo del Toro expresó su respaldo a las protestas para exigir agua limpia en Guadalajara, Jalisco, y cuestionó las condiciones sociales que las generaciones anteriores están dejando a los jóvenes, durante su participación en el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM).
El cineasta mexicano calificó como “insostenible, indescifrable y aterrador” que la población tenga que salir a las calles para exigir acceso a un servicio básico. Durante una conferencia de prensa el domingo 18 de octubre, sostuvo que contar con agua limpia es un derecho y una necesidad urgente.
“Estoy con ellos al 100%. Es un derecho, una necesidad y una urgencia de primerísima mano, de mínima, de mínima conciencia social, que se resuelva esto”, afirmó.
Sus declaraciones se producen en medio de la inconformidad por la calidad del agua en la zona metropolitana de Guadalajara y las denuncias de agresiones policiales durante una manifestación realizada el 11 de octubre.
“Se entrega a la generación que viene un mundo en ruinas”
Durante su intervención, Del Toro también reflexionó sobre el futuro de los jóvenes y las consecuencias de una sociedad marcada por la división, el odio y los conflictos.
Visiblemente conmovido, lamentó que las nuevas generaciones tengan que enfrentar un entorno que, a su juicio, arrastra un deterioro moral, social y espiritual.
“Me duele muchísimo ver que una, dos o tres generaciones le fallaron completamente a esta generación. Se entrega a la generación que viene un mundo en ruinas, moral, social, espiritualmente desintegrado”, expresó.
El director también llamó a reconocer los errores de las generaciones anteriores y a acercarse a los jóvenes desde la empatía, en lugar de profundizar las diferencias.
En otro momento, cuestionó los discursos que enfrentan a distintos sectores de la sociedad y advirtió que la división puede servir para desviar la atención de quienes tienen mayores responsabilidades en los problemas colectivos.
“En el libro de reglas de cómo dominar se suscitan las mismas leyes desde el principio de dividir, crear odio, generar antagonismo”, señaló.
Del Toro agregó que estas estrategias buscan que las personas identifiquen como adversarios a quienes tienen cerca, en lugar de cuestionar a quienes concentran el poder.
“Nunca, nunca, nunca ha habido un momento histórico que haya sido resuelto por el odio”, sostuvo.
El laberinto del fauno cumple 20 años
La visita del cineasta al FICM también estuvo marcada por el vigésimo aniversario de El laberinto del fauno, película que regresó a la conversación pública con un encuentro en el que participaron la productora Bertha Navarro, el cinefotógrafo Guillermo Navarro y la actriz Ivana Baquero, quien interpretó a Ofelia.
Durante el conversatorio, Guillermo Navarro recordó las dificultades del rodaje, marcado por un presupuesto limitado y los riesgos que asumió el equipo para sacar adelante la producción.
Bertha Navarro, por su parte, contó que decidió respaldar el trabajo de Del Toro después de leer el guion de Cronos, convencida del talento del director mexicano.
Ivana Baquero recordó que la película representó su debut cinematográfico y destacó la confianza que recibió durante el rodaje, una experiencia que contribuyó a su desarrollo como actriz.
Del Toro explicó que uno de sus intereses al regresar a la película fue acercarla a nuevas audiencias y abrir nuevamente el diálogo sobre los temas que aborda.
“Creo que es un momento urgente para dialogar de lo que habla la película con un público nuevo”, comentó.

