El gobierno de Donald Trump deportó a México a varios ciudadanos que tenían protección migratoria por el riesgo de ser torturados, luego de que ICE revocara dichas medidas con base en garantías diplomáticas del gobierno mexicano.
Estados Unidos (Marcrix Noticias).- El gobierno del presidente Donald Trump deportó en días recientes a un grupo de ciudadanos mexicanos que contaban con protección judicial para evitar su expulsión, luego de que un tribunal migratorio determinara que existía la posibilidad de que fueran víctimas de tortura si regresaban a México.
De acuerdo con personas familiarizadas con el caso, el director del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), David Venturella, revocó esas protecciones tras recibir garantías diplomáticas del gobierno mexicano, a través del Departamento de Estado de Estados Unidos, de que los deportados no enfrentarían daños al volver al país.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) aseguró que la expulsión se realizó conforme a la ley y señaló que entre los deportados había presuntos integrantes de bandas criminales, narcotraficantes, un violador de menores y un homicida.
Por su parte, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó que, si las personas deportadas ya concluyeron sus procesos legales en Estados Unidos, corresponde su retorno a México. Agregó que las autoridades revisarán si enfrentan órdenes de aprehensión vigentes y reiteró que la tortura está prohibida por la Constitución y los tratados internacionales suscritos por el país.
Especialistas en migración señalaron que la decisión del ICE es poco común, ya que normalmente la revocación de este tipo de protecciones debe ser autorizada por un juez de inmigración. Recordaron que un caso similar ocurrió en 2008 con un ciudadano egipcio, cuya deportación fue bloqueada por un tribunal al considerar que no se respetó el debido proceso.
Organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes advirtieron que la medida podría poner en riesgo a quienes habían obtenido protección tras argumentar que eran perseguidos por grupos del crimen organizado en México.
Esta acción forma parte de la estrategia del gobierno de Trump para acelerar las deportaciones, una política que en meses recientes también ha incluido expulsiones de migrantes hacia países como Irán, Haití, Venezuela y Camerún, incluso en casos donde existían mecanismos de protección previamente otorgados por autoridades migratorias.
