Kevin Stitt rechazó la medida que generó temor en comunidades inmigrantes y vació salones de clase tras las recientes deportaciones.
Estados Unidos (Marcrix Noticias)-El gobernador de Oklahoma, Kevin Stitt, detuvo un plan impulsado por el superintendente estatal de educación, Ryan Walters, que buscaba recopilar el estatus migratorio de los niños al momento de inscribirse en escuelas públicas.
A pesar de su postura contra la inmigración ilegal, Stitt argumentó que la medida no representaba un problema de seguridad pública y solo generaría temor entre las familias. Educadores y defensores de derechos civiles aplaudieron su decisión, calificándola como un freno a un intento de socavar el derecho a la educación.
La propuesta había provocado gran preocupación, especialmente tras el inicio de deportaciones masivas en EE.UU. En redes sociales, maestras compartieron imágenes de aulas vacías, reflejando el miedo de padres inmigrantes que evitaron enviar a sus hijos a la escuela. Otros, en solidaridad, también optaron por no asistir.
