La Guardia Civil analiza una avería en el sistema LZB y la autorización que permitió avanzar a un tren pese a tener otro detenido delante
Toledo (Marcrix Noticias).- Las autoridades españolas investigan un fallo de seguridad ferroviaria que precedió al choque de dos trenes de alta velocidad en Toledo, accidente que dejó al menos 68 personas muertas este miércoles 28 de octubre de 2026. Las primeras investigaciones apuntan a una avería en el sistema de control LZB y a una posible decisión errónea desde el centro encargado de regular la circulación.
El siniestro ocurrió alrededor de las 08:53 horas, tiempo local, en el kilómetro 118 de la línea Madrid-Sevilla, cerca de la localidad de Urda, cuando un tren AVE de Renfe impactó por detrás a otro de la empresa Iryo que permanecía detenido en la misma vía.
La colisión provocó el descarrilamiento de varios vagones y la caída de unidades por un terraplén. Los servicios de emergencia desplegaron un amplio operativo de rescate, mientras la Guardia Civil inició las diligencias para esclarecer las circunstancias del accidente.
Una avería dejó fuera de servicio el sistema de seguridad LZB
De acuerdo con la reconstrucción preliminar presentada por el ministro de Transportes, Óscar Puente, alrededor de las 08:30 horas se produjo una falla de comunicación en tres ordenadores de la red ferroviaria. La avería habría dejado fuera de servicio el sistema LZB, encargado de supervisar la circulación de los trenes de alta velocidad, en un tramo aproximado de 63 kilómetros.
Como consecuencia, seis trenes que circulaban por esa zona quedaron detenidos mientras se aplicaban los procedimientos establecidos para operar sin el sistema automático.
Posteriormente, el centro de control asumió la regulación de la circulación y autorizó la reanudación de los trayectos. Sin embargo, el convoy de Iryo permanecía detenido cuando el AVE de Renfe recibió autorización para continuar su recorrido.
El tren de Renfe avanzó aproximadamente 25 kilómetros durante 17 minutos antes de impactar contra el convoy que tenía delante.
Investigan por qué autorizaron avanzar al tren de Renfe
Uno de los principales puntos de la investigación es determinar por qué el centro de control permitió que el AVE continuara su recorrido cuando otro tren permanecía detenido en la misma vía así como la actuación del resto del personal que se encontraba en el centro de control.
La Guardia Civil y técnicos de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) comenzaron a tomar declaración al operador que regulaba el tráfico ferroviario en el momento del siniestro.
Los especialistas deberán revisar las comunicaciones entre los maquinistas y los operadores, las instrucciones emitidas y los registros informáticos de circulación.
El análisis incluirá las cajas negras de los trenes, que almacenan información sobre velocidad, frenado y otros parámetros operativos, así como los datos disponibles sobre el funcionamiento del sistema de seguridad.
Las primeras hipótesis contemplan una posible combinación de falla tecnológica y error humano, aunque las autoridades todavía no han establecido responsabilidades individuales.
Maquinista de Iryo esperaba instrucciones cuando ocurrió el impacto
Según la versión de Fuentes cercanas a la empresa Iryo informaron a EFE que su tren se detuvo después de la interrupción del sistema LZB.
Posteriormente, la maquinista activó el sistema de señalización ASFA para continuar el trayecto, pero volvió a detenerse al encontrar una señal que le impedía avanzar e inició comunicaciones con el centro de control para gestionar la reanudación en marcha.
Mientras esperaba instrucciones, el AVE de Renfe se aproximó por la misma vía y terminó impactando contra la parte posterior del convoy.
La investigación deberá determinar si el centro de control conocía la ubicación exacta de ambos trenes, qué información proporcionaban los sistemas de supervisión y por qué no se evitó la colisión.
Autoridades buscan establecer responsabilidades por la tragedia
La investigación técnica estará acompañada de diligencias judiciales para determinar si existieron conductas susceptibles de responsabilidad penal. Asimismo, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Orgaz asumió las actuaciones judiciales relacionadas con el accidente. La Guardia Civil también desplegó personal especializado en criminalística para documentar la zona del impacto, preservar indicios y colaborar con la identificación de víctimas.
El ministro Óscar Puente reconoció que todavía no se conoce con precisión qué ocurrió entre la autorización de circulación y el choque.
El balance de víctimas se mantiene en al menos 68 personas fallecidas, mientras continúan las labores de atención a heridos y las investigaciones sobre las decisiones tomadas después de la avería del sistema ferroviario.

