El traslado gradual de la producción de la camioneta Tacoma a Estados Unidos refleja los desafíos que enfrenta el sector manufacturero de Baja California por la falta de infraestructura, energía e incertidumbre comercial
Baja California. ( Marcrix Noticias).- La salida gradual de Toyota de Tijuana volvió a poner sobre la mesa la crisis industrial que enfrenta la ciudad fronteriza, considerada durante décadas uno de los principales polos manufactureros del país. El cambio de producción de la camioneta Tacoma hacia Texas ha sido interpretado por empresarios como una señal de alerta para la economía regional.
Aunque la automotriz informó que el proceso se realizará de forma paulatina y concluirá en 2030, representantes de la industria señalaron que la decisión responde a un entorno cada vez menos competitivo para las inversiones en Baja California.
Entre los principales problemas destacan la insuficiencia de infraestructura eléctrica, las limitaciones para el crecimiento de parques industriales y la falta de certeza para el desarrollo de nuevos proyectos, factores que han reducido el atractivo de Tijuana frente a otras regiones de Norteamérica.

A ello se suma la incertidumbre por la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), así como la estrategia de diversas empresas de acercar su producción al mercado estadounidense para reducir costos logísticos y comerciales.
Líderes empresariales advirtieron que, de no fortalecerse la infraestructura energética y las condiciones para la inversión, otras compañías podrían seguir el mismo camino, afectando el empleo, la cadena de suministro y la competitividad de una de las ciudades industriales más importantes de México.
