La decisión fue aprobada por un comité federal ante litigios energéticos y en un contexto de alza en precios del petróleo y tensiones con Irán.
Washington D. C. (Marcrix Noticias).- El gobierno de Estados Unidos decidió retirar las restricciones petroleras en el Golfo de México, al considerar que la protección a especies en peligro han limitado la producción de hidrocarburos en la región.
De acuerdo con el planteamiento oficial, las regulaciones ambientales dirigidas a especies como ballenas y tortugas han impactado la operación de las empresas energéticas en esa zona.
La decisión fue aprobada por unanimidad por el Comité de Especies en Peligro de Extinción, conocido como “God Squad”, tras la solicitud del secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien argumentó razones de seguridad nacional.
Durante la sesión, los seis integrantes del comité votaron a favor de la medida, en una reunión que marcó la primera convocatoria de este organismo en más de 30 años.
Hegseth afirmó que la decisión responde a litigios en curso que podrían frenar las actividades petroleras en el Golfo de México.
“Teniendo en cuenta este litigio, es esencial para nuestra seguridad nacional eximir todas las actividades petroleras y gasísticas del golfo de los requisitos de la Ley de Especies en Peligro de Extinción”, declaró.
Alcance de la Ley de Especies en Peligro
La Ley de Especies en Peligro de Extinción permite este tipo de exenciones cuando el secretario de Defensa lo considera necesario por motivos de seguridad nacional, una disposición que, según lo expuesto, no había sido aplicada anteriormente.
El comité tiene la facultad de autorizar estas excepciones desde su creación en 1978, aunque se ha reunido en contadas ocasiones.
Antes del fallo, organizaciones ambientalistas señalaron que la industria no había solicitado previamente este tipo de exención.
“No hay pruebas de que la Ley de Especies en Peligro de Extinción esté limitando de ninguna manera las actividades petroleras y gasísticas en el golfo”, indicó el abogado ambientalista Steve Mashuda.
Entre las especies involucradas en el debate se encuentra la ballena de Rice, considerada en peligro de extinción y cuya supervivencia podría verse afectada por actividades relacionadas con la exploración energética.
