Los líderes de la plaza del Cártel de Sinaloa en Tijuana son acusados de narcoterrorismo y tráfico de fentanilo.
Ciudad de México (Marcrix Noticis).- El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció una recompensa de 5 millones de dólares por René Arzate García, conocido como “La Rana”, y otra cantidad igual por su hermano Alfonso Arzate García, alias “Aquiles”, señalados como jefes de plaza en Tijuana para el Cártel de Sinaloa.
La medida fue dada a conocer por la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley, en coordinación con la División de San Diego de la DEA y la Fiscalía estadounidense, dentro del Programa de Recompensas de Narcóticos. El objetivo es obtener información que conduzca a la captura de ambos.
René Arzate García enfrenta una acusación formal por narcoterrorismo, conducción de empresa criminal, apoyo material a una organización terrorista extranjera, conspiración internacional para distribuir metanfetamina, cocaína, fentanilo y marihuana, así como lavado de dinero.
Según la DEA, los hermanos han mantenido el control de la plaza en Tijuana durante aproximadamente 15 años, sustentando su influencia mediante violencia, alianzas y presunta corrupción política y policial. La agencia los identifica como operadores de alto nivel del Cártel de Sinaloa y vinculados con Ismael “El Mayo” Zambada.
En 2014, ambos fueron acusados en California por delitos de narcotráfico y desde entonces permanecen prófugos.
El anuncio ocurrió después de que el presidente Donald Trump designara al Cártel de Sinaloa como organización terrorista extranjera y terrorista global especialmente designada. Autoridades estadounidenses han señalado que el grupo es clave en el tráfico de fentanilo hacia territorio norteamericano.
El administrador de la DEA, Terrance Cole, declaró que “René Arzate García es un despiadado jefe del Cártel de Sinaloa, acusado de explotar los puertos de entrada estadounidenses para inundar nuestra nación con fentanilo, cocaína y metanfetamina”.
Por su parte, el fiscal federal Adam Gordon afirmó que los líderes del Cártel de Sinaloa que siguen prófugos pueden entregarse a la justicia o serán llevados ante ella.
La fiscal general Pam Bondi también señaló “organizaciones terroristas extranjeras como el Cártel de Sinaloa han pasado décadas envenenando a nuestros niños y cometiendo actos de violencia inimaginable contra civiles inocentes algo que ya no ocurre bajo el presidente Trump”.
Las autoridades estadounidenses mantienen abiertas las investigaciones y reiteraron que la recompensa de 5 millones de dólares por René Arzate García busca facilitar su captura y la de su hermano.
