Empresas tienen 180 días para adecuarse o enfrentar sanciones de hasta 280 mil pesos.
Cancún, Q. Roo. Este lunes entró en vigor la llamada “Ley Silla”, una reforma a la Ley Federal del Trabajo que obliga a los empleadores a proporcionar asientos adecuados y ergonómicos con respaldo para los trabajadores que desempeñan funciones de pie durante jornadas prolongadas, como cajeros, meseros o vigilantes.
El objetivo principal es proteger la salud física de los empleados expuestos a largas horas de trabajo sin posibilidad de descanso. Según datos oficiales, el 45% de los trabajadores en México realiza su jornada laboral de pie, lo que puede generar problemas musculares, circulatorios y de columna.
Las empresas tendrán 180 días para adaptarse y evitar multas que van de 250 a 2,500 UMAs, es decir, entre 28 mil y 280 mil pesos, además de una posible suspensión temporal de actividades hasta que se cumpla con la nueva disposición.
Aunque la Ley no establece un tiempo específico para sentarse, el Artículo 63 de la misma Ley Laboral garantiza al menos media hora de descanso en jornadas continuas.
Pese a sus beneficios, la implementación de la Ley Silla representa un desafío para el sector turístico, principal motor económico de Quintana Roo.
Lenin Amaro Betancourt, presidente de la Comisión de Turismo de la Asociación Nacional de Consejos Empresariales Regionales (ANCER), reconoció que su aplicación será difícil, especialmente en empleos operativos como los de hotelería, restaurantes y comercios, donde el personal suele mantenerse de pie o en constante movimiento.
“Sabemos que es algo que se debe llevar a cabo porque así lo contempla la ley, además, hay multas de hasta de 280 mil pesos y eso, para un pequeño empresario, lo llevaría a cerrar su negocio”, advirtió Amaro.
Destacó la importancia de generar empatía entre empleadores y trabajadores para que se otorguen descansos regulares, incluso en temporadas de alta demanda como el próximo verano.
Por su parte, Jovita Portillo, presidenta de la Coparmex en Quintana Roo, señaló que muchas empresas ya trabajan en reglamentos internos para asegurar el cumplimiento de esta nueva normativa.
Coincidió en que los sectores más complicados para aplicar la ley son restaurantes, hoteles y tiendas departamentales, pero destacó que la regulación también es una oportunidad para mejorar las condiciones laborales y prevenir enfermedades crónicas.
