El fenómeno en el océano Pacífico podría mantenerse hasta febrero de 2027 y modificar las condiciones climáticas
Ciudad de México (Marcrix Noticias).- El fenómeno de El Niño mantiene una evolución inusual en el océano Pacífico, donde las temperaturas de la superficie marina ya superaron registros de episodios anteriores, una situación que podría favorecer condiciones de mayor calor, sequías e inundaciones durante los próximos meses.
El Met Office del Reino Unido informó que el calentamiento registrado en el Pacífico ecuatorial central rebasó los máximos observados durante otros episodios, por lo que el fenómeno de 2026 se perfila como uno de los más intensos desde que existen registros de observación.
A este panorama se suma la previsión de la Organización Meteorológica Mundial, que estima una probabilidad cercana al 100 por ciento de que El Niño continúe presente hasta febrero de 2027. El organismo internacional advierte que la intensidad del fenómeno puede generar cambios importantes en los patrones de lluvia y temperatura en distintas regiones.
El Niño se origina por un calentamiento anormal de las aguas del Pacífico tropical, pero sus efectos pueden extenderse mucho más allá de esta zona debido a las alteraciones que provoca en la circulación atmosférica. Entre sus posibles consecuencias se encuentran olas de calor, periodos de sequía, lluvias intensas e inundaciones, aunque su impacto depende de las condiciones de cada región y de la época del año.
Algunos efectos ya han comenzado a identificarse en diferentes partes del mundo. El Met Office señaló que existen condiciones compatibles con una reducción de las precipitaciones en algunas zonas afectadas por el monzón de India, además de un incremento en el riesgo de sequía en regiones del sur de África.
El comportamiento del fenómeno también genera preocupación por sus posibles efectos sobre la salud. Un análisis del Climate Impact Lab calcula que las temperaturas anormalmente elevadas relacionadas con El Niño podrían contribuir a aproximadamente 451 mil muertes adicionales asociadas con el calor entre junio de 2026 y febrero de 2027 frente a un año promedio. Esta cifra corresponde a una proyección estadística y no a un registro de defunciones ocurridas.
Ante este escenario, la Organización Meteorológica Mundial ha llamado a reforzar la prevención frente al calor extremo, las inundaciones y las sequías. Entre las medidas consideradas se encuentran mejorar la administración de embalses y acuíferos, almacenar agua, ajustar calendarios agrícolas y fortalecer los sistemas de alerta temprana. Además, el fenómeno ocurre en un planeta que ya registra un aumento de temperaturas debido al cambio climático, por lo que un episodio intenso de El Niño podría contribuir a elevar todavía más la temperatura media mundial durante el año posterior a su máximo.
