NOAA prevé más de 90% de probabilidad de un evento muy fuerte que coincidirá con la temporada invernal en México
Ciudad de México (Marcrix Noticias).- El Niño 2026 continúa fortaleciéndose en el océano Pacífico y podría alcanzar una intensidad récord durante el próximo otoño e invierno, justo cuando México estará en plena temporada de frentes fríos.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) elevó a más de 90% la probabilidad de que El Niño alcance una categoría “muy fuerte” durante el otoño e invierno 2026-2027 en el hemisferio norte.
La actualización, publicada el 13 de agosto, establece además una probabilidad de 69% de que entre octubre y diciembre alcance una intensidad récord, con posibilidad de superar todos los episodios registrados en la serie moderna que comienza en 1950.
Sin embargo, todavía no puede afirmarse que será el más fuerte en 75 años, debido a que se trata de una proyección y su intensidad definitiva dependerá de la evolución del océano y la atmósfera durante los próximos meses.
El Niño se fortalece rápidamente en el Pacífico
El Niño es la fase cálida del patrón climático conocido como El Niño Oscilación del Sur, caracterizado por un calentamiento anormal de la superficie del océano Pacífico ecuatorial central y oriental, acompañado por modificaciones en la circulación atmosférica.
Durante julio, el fenómeno mostró un fortalecimiento considerable y las anomalías de temperatura superficial del mar superaron los 2 grados Celsius en partes del Pacífico ecuatorial oriental. La nueva proyección representa un aumento importante frente a los pronósticos anteriores.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó el 18 de junio que existía 63% de probabilidad de alcanzar una categoría muy fuerte entre noviembre de 2026 y enero de 2027. Menos de dos meses después, NOAA coloca esa posibilidad por encima de 90%.
El Niño podría favorecer más frentes fríos en México
La máxima intensidad prevista coincidirá con buena parte de la temporada de frentes fríos 2026-2027.
El SMN señala que durante los inviernos influenciados por El Niño históricamente se registra un aumento en la frecuencia de frentes fríos sobre México.
Esto no significa que cada frente frío vaya a ser más intenso ni que necesariamente se registrarán temperaturas extraordinariamente bajas en todo el territorio.
Un episodio fuerte tampoco garantiza impactos más severos. La intensidad de El Niño aumenta la probabilidad de determinados patrones climáticos, pero las condiciones finales dependen también de otros factores atmosféricos.
Para México, además de los sistemas frontales, El Niño modifica la distribución de las precipitaciones.
El SMN señala que históricamente aumenta las lluvias invernales en regiones del noroeste y noreste, además de la Península de Yucatán.
Quintana Roo podría tener un invierno más lluvioso
Para Quintana Roo, Yucatán y Campeche, uno de los principales efectos que deberá vigilarse durante los próximos meses será precisamente el comportamiento de las lluvias.
El patrón histórico asociado con El Niño favorece mayores precipitaciones durante el invierno en la Península de Yucatán, coincidiendo con el ingreso de sistemas frontales al sureste mexicano.
Esto no permite anticipar desde ahora cuánta lluvia caerá específicamente en Cancún, Chetumal, Playa del Carmen u otros municipios, pero sí establece una tendencia climática regional que será monitoreada conforme avance el otoño.
El fenómeno también modifica la actividad ciclónica. De acuerdo con el SMN, El Niño suele favorecer una mayor actividad de ciclones tropicales en el Pacífico y reducirla en el Golfo de México y el mar Caribe.
Efectos podrían continuar hasta 2027
La influencia del fenómeno no terminará necesariamente con el invierno. El SMN advierte que durante la primavera bajo condiciones de El Niño pueden intensificarse las anomalías cálidas de temperatura y presentarse déficit de humedad, factores que pueden influir en la ocurrencia y severidad de incendios forestales.
Por ahora, NOAA mantiene activa la advertencia por El Niño y continuará actualizando mensualmente sus previsiones.
La principal señal para los próximos meses será determinar hasta dónde continúa aumentando la temperatura del Pacífico y si El Niño 2026 finalmente alcanza el nivel récord que actualmente tiene 69% de probabilidad de ocurrir.
