El caso de la joven de 21 años revela negligencia, retrasos de más de 15 horas y policías suspendidos tras intentar cobrar a la familia.
Ciudad de México(Marcrix Noticias).- El caso de Edith Guadalupe, joven de 21 años, ha generado indignación nacional tras confirmarse que fue víctima de feminicidio luego de salir a una supuesta entrevista de trabajo en la Ciudad de México.
De acuerdo con la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, la víctima salió el 15 de abril desde Iztapalapa y se trasladó en un servicio solicitado por aplicación hacia un inmueble ubicado en la alcaldía Benito Juárez, sobre Avenida Revolución.
Antes de ingresar, Edith envió su ubicación a familiares. Ese fue su último contacto.
Minutos después, las cámaras de seguridad del edificio fueron desconectadas, y desde ese momento no se volvió a saber de ella. La familia acudió al lugar esa misma noche, pero el vigilante negó que hubiera ingresado.
La desaparición fue reportada durante la madrugada del 16 de abril. Sin embargo, pese a que los familiares proporcionaron ubicación exacta y datos clave, las autoridades tardaron al menos 15 horas en reaccionar.
Durante ese lapso, elementos de investigación incurrieron en presuntas irregularidades, incluyendo la exigencia de dinero a cambio de agilizar la búsqueda, lo que agravó la situación.
Fue hasta el 17 de abril cuando autoridades ingresaron al inmueble, donde Edith fue encontrada sin vida. Las investigaciones confirmaron que fue asesinada con un objeto punzocortante.
Por estos hechos, al menos una persona fue detenida, mientras se indaga si la supuesta oferta laboral fue un engaño para atraerla.
El caso también derivó en un escándalo institucional: tres funcionarios fueron suspendidos por omisiones, negligencia y posibles actos de corrupción durante las primeras horas críticas de la desaparición.
Este feminicidio no solo evidencia la violencia contra las mujeres, sino también fallas graves en la actuación de las autoridades, donde el retraso, la falta de acción y las irregularidades pudieron marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
