Flores, veladoras, tamales y pan de muerto estuvieron entre lo más buscado este 2 de noviembre, mientras cientos de familias acudieron al cementerio para visitar a sus seres queridos.
Cancún(Marcrix Noticias).- El Día de Muertos llevó recuerdos y flores al Panteón Los Olivos, pero afuera también dejó movimiento en las cajas de los comerciantes, que aprovecharon la llegada de cientos de familias para armar una importante vendimia este 2 de noviembre.
Desde temprana hora, decenas de puestos comenzaron a instalarse en los alrededores del cementerio con prácticamente todo lo necesario para la tradicional visita a los fieles difuntos.
Las flores estuvieron entre los productos más buscados para adornar las tumbas, junto con las veladoras; pero conforme avanzó el día también hubo movimiento para quienes ofrecieron pan de muerto, tamales, alimentos, bebidas y otros productos de temporada.
La constante llegada de visitantes convirtió los alrededores del panteón en un corredor comercial improvisado, donde pequeños vendedores encontraron una oportunidad para conseguir ingresos adicionales.
Y es que muchas familias no solamente llegaron a limpiar, decorar y permanecer algunos minutos frente a las tumbas de sus seres queridos.
La tradición lleva a algunas personas a permanecer durante varias horas en el cementerio, lo que también incrementa la demanda de comida, bebidas y otros productos que los comerciantes ofrecen prácticamente a unos pasos de las tumbas.
Para quienes viven del comercio en la vía pública y dependen de las temporadas fuertes, el Día de Muertos significó un respiro para sus ventas.
La actividad observada en Los Olivos mostró así la otra cara económica de una de las celebraciones más importantes del país: mientras dentro del panteón las familias recordaban a quienes ya partieron, afuera flores, comida y productos tradicionales mantenían encendida la vendimia en Cancún.
