La médica aseguró que cinco hombres encapuchados la agredieron durante la protesta por agua limpia en Guadalajara
Guadalajara (Marcrix Noticias).- Daniela Álvarez Zepeda, médica detenida durante la manifestación por agua limpia del pasado 11 de octubre en Guadalajara, denunció que fue golpeada, insultada y sometida por cinco hombres encapuchados mientras se encontraba bajo custodia, hechos que le provocaron lesiones físicas y temor de ser víctima de desaparición forzada.
Su testimonio cobró relevancia este jueves 5 de noviembre, durante la comparecencia del Gabinete de Seguridad de Jalisco ante el Congreso estatal, donde legisladores cuestionaron el uso de la fuerza y las presuntas detenciones arbitrarias durante aquella movilización.
La doctora relató que fue sometida con chorros de agua a presión antes de que varios hombres la sujetaran de las extremidades y del cabello. También denunció haber recibido amenazas e insultos durante su detención.
Médica denuncia agresiones y amenazas durante su detención
Daniela Álvarez explicó que las agresiones le provocaron contusiones, un esguince cervical y pérdida de cabello en una zona de la cabeza, lesiones que, según su testimonio, afectaron su capacidad para continuar trabajando.
La médica aseguró que permaneció incomunicada durante más de 12 horas, primero dentro de las instalaciones de Casa Jalisco, residencia oficial del gobernador Pablo Lemus, y posteriormente en dependencias de la Fiscalía estatal.
También denunció que las personas detenidas permanecieron concentradas en una habitación de aproximadamente 25 metros cuadrados, donde presenció situaciones que consideró contrarias a sus derechos.
Entre los episodios relatados mencionó el caso de una joven que sufrió convulsiones durante la detención. Álvarez afirmó que intentó auxiliarla debido a su formación médica, pero los agentes le impidieron acercarse.
De acuerdo con su testimonio, los policías minimizaron la condición de la joven y no permitieron que interviniera para colocarla en una posición segura.
Presentan denuncias ante la Fiscalía General de la República
Las acusaciones de la médica no quedaron únicamente en declaraciones públicas.
El 15 de octubre, Daniela Álvarez presentó una denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR) por los hechos que atribuye a elementos de seguridad durante la manifestación.
En el mismo contexto, Adriana Gabriela Arreola Dueñas, abogada y directora del colectivo Acceso a la Salud, Justicia y Educación, también acudió ante las autoridades federales para denunciar presuntos actos de tortura, abuso de autoridad, lesiones y amenazas de desaparición.
Ambas mujeres sostienen que fueron víctimas de agresiones físicas y tratos degradantes mientras permanecían detenidas.
Las denuncias buscan esclarecer la participación de los agentes involucrados y determinar las posibles responsabilidades penales por los hechos ocurridos durante el operativo.
Comparecencia en Jalisco revive cuestionamientos por represión
Durante la sesión del 5 de noviembre, las diputadas Itzul Barrera y Tonantzin Cárdenas cuestionaron a los integrantes del Gabinete de Seguridad sobre las órdenes para utilizar chorros de agua a presión, realizar detenciones y emplear la fuerza contra manifestantes.
Los legisladores también solicitaron explicaciones sobre las investigaciones por posibles actos de tortura y desaparición forzada.
Ante los cuestionamientos, el fiscal estatal Salvador González de los Santos señaló que todavía no era posible afirmar o descartar la existencia de esos delitos, debido a que las investigaciones continúan.
La comparecencia también contó con testimonios de otras personas detenidas y de familiares de policías que resultaron lesionados durante la protesta.
Marcha por agua limpia dejó 39 detenidos y 28 policías heridos
La manifestación del 11 de octubre reunió a miles de personas que exigían soluciones a los problemas de calidad del agua potable suministrada en la zona metropolitana de Guadalajara.
La movilización comenzó en la glorieta de La Minerva y avanzó hacia Casa Jalisco, donde se registraron enfrentamientos entre manifestantes y elementos antimotines.
Durante el operativo se utilizaron gases lacrimógenos y chorros de agua a presión para dispersar a los asistentes.
Según el balance oficial inicial, 39 personas fueron detenidas y 28 policías resultaron lesionados, dos de ellos de gravedad.
El gobernador Pablo Lemus atribuyó parte de los enfrentamientos a la presencia de un grupo violento y ordenó investigar posibles excesos policiales. Por su parte, manifestantes y organizaciones defensoras de derechos humanos denunciaron detenciones arbitrarias y agresiones contra participantes de la protesta.
Las investigaciones continúan para determinar las circunstancias de las detenciones y establecer si los hechos denunciados constituyen violaciones a los derechos humanos o delitos atribuibles a los agentes involucrados.
