Habitantes de varias comunidades rurales de José María Morelos denunciaron que llevan cuatro días sin energía eléctrica y sin agua potable, situación que ha agravado las condiciones de vida durante la intensa ola de calor en la Península de Yucatán.
José María Morelos (Marcrix Noticias).-La falta de energía eléctrica y agua potable mantiene en emergencia a familias de al menos seis comunidades de José María Morelos, donde los habitantes aseguran vivir condiciones críticas tras permanecer cuatro días consecutivos sin servicios básicos en medio de las altas temperaturas que afectan a la región. La situación provocó molestia social y amenazas de movilizaciones contra la Comisión Federal de Electricidad.
Entre las comunidades afectadas se encuentran San Felipe Primero, San Felipe Segundo, Los Insurgentes, San Antonio Tuk y Zafarrancho, donde cientos de familias reportan apagones prolongados y fallas en el suministro de agua. Los habitantes señalaron que los problemas comenzaron debido a averías en las líneas de alta tensión y daños en equipos eléctricos conocidos como cuchillas.
En San Antonio Tuk, la falta de energía eléctrica dejó fuera de operación el sistema de bombeo, lo que provocó que toda la comunidad se quedara sin agua potable. Mientras tanto, en Zafarrancho y otras localidades, la suspensión del servicio eléctrico también afectó el funcionamiento de las bombas de agua, complicando aún más la situación para las familias.
Los habitantes advirtieron que las altas temperaturas han convertido la situación en un problema grave de salud y bienestar. Señalaron que niñas, niños, adultos mayores y personas enfermas son quienes enfrentan mayores riesgos, ya que no pueden utilizar ventiladores ni conservar medicamentos que requieren refrigeración constante.
A través de redes sociales, los pobladores hicieron llamados de ayuda dirigidos a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y a la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, solicitando una intervención inmediata para resolver las fallas que mantienen sin servicios básicos a diversas comunidades rurales.
Ante la falta de respuesta oficial, grupos de ciudadanos comenzaron a organizar protestas y advirtieron que podrían tomar oficinas de la Comisión Federal de Electricidad para exigir una solución definitiva. Los afectados insistieron en que la emergencia continúa agravándose y pidieron atención urgente antes de que las condiciones climáticas provoquen consecuencias mayores en la población.
