La zona de subducción podría generar un terremoto cercano a magnitud 9 y un tsunami de gran alcance
Ciencia (Marcrix Noticias).-La falla de Cascadia, ubicada frente a la costa oeste de Norteamérica, mantiene bajo vigilancia a los científicos debido a la actividad tectónica de la zona, donde la placa de Juan de Fuca se está fragmentando mientras se introduce debajo de la placa norteamericana. Investigaciones geológicas han identificado estructuras que podrían influir en la forma en que se producen futuros terremotos en esta región.
Un estudio publicado en la revista Science Advances encontró que la placa de Juan de Fuca presenta fracturas y diferentes segmentos dentro de la zona donde ocurre la subducción. Los investigadores utilizaron imágenes sísmicas para analizar cerca de 900 kilómetros de margen tectónico, desde la isla de Vancouver hasta la frontera entre California y Estados Unidos. El trabajo muestra que la placa se está rompiendo de manera gradual y que este proceso está relacionado con la segmentación de la zona donde podrían producirse futuras rupturas sísmicas.
Uno de los hallazgos destacados corresponde a una estructura de aproximadamente 75 kilómetros de longitud, donde una parte de la placa se ha desplazado varios kilómetros. Los investigadores señalan que el proceso de fragmentación no implica que toda la zona de subducción vaya a desaparecer de manera repentina, sino que podría estar ocurriendo por etapas. Por ello, el descubrimiento permite conocer mejor cómo se comporta una de las regiones sísmicas más importantes del noroeste del Pacífico.
El riesgo adquiere mayor relevancia porque Cascadia es capaz de producir terremotos de gran magnitud y tsunamis. El último gran terremoto conocido ocurrió en enero de 1700 y fue cercano a magnitud 9.0. De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos, existe entre 10 y 15 por ciento de probabilidad de que ocurra un terremoto cercano a magnitud 9 en esta zona durante los próximos 50 años.
Una investigación más reciente también encontró que una parte poco profunda de la zona central de Cascadia permanece casi completamente bloqueada, lo que indica que se ha acumulado tensión tectónica. Los científicos consideran que una futura ruptura en esa zona podría generar un tsunami importante, debido a la posibilidad de que el movimiento del fondo marino desplace grandes cantidades de agua.
Aunque estos estudios no permiten predecir cuándo ocurrirá un terremoto, sí muestran la importancia de mantener preparados a los habitantes de la costa del noroeste de Estados Unidos y Columbia Británica, en Canadá. La evidencia geológica confirma que Cascadia representa una amenaza sísmica de gran escala y que un terremoto acompañado de tsunami podría afectar infraestructura, comunidades costeras y servicios esenciales en una extensa región.
