El hallazgo de un cocodrilo decapitado en la Laguna de Bacalar provocó indignación entre habitantes y ambientalistas, quienes piden una investigación para dar con los responsables
Bacalar (Marcrix Noticias).-El hallazgo de un cocodrilo decapitado en la Laguna de Bacalar encendió las alertas entre autoridades, habitantes y organizaciones ambientalistas, luego de que el ejemplar fuera localizado sin vida en las inmediaciones del Canal de los Piratas. El caso podría constituir un delito ambiental, debido a que se trata de un cocodrilo de pantano, una especie protegida en México y de gran importancia para el equilibrio ecológico de este ecosistema.
De acuerdo con los primeros reportes, el reptil presentaba heridas compatibles con el uso de un arpón, además de haber sido decapitado, por lo que se presume que su muerte no fue accidental. Tras difundirse el hecho, ciudadanos y defensores del medio ambiente solicitaron una investigación inmediata para esclarecer las circunstancias del ataque e identificar a los posibles responsables.
El cocodrilo de pantano, cuyo nombre científico es Crocodylus moreletii, se encuentra bajo la categoría de Protección Especial en la Norma Oficial Mexicana 059 de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, además de estar regulado por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres. La legislación mexicana contempla sanciones administrativas y penales para quienes capturen, dañen o comercialicen ejemplares de esta especie de manera ilegal.
Especialistas recuerdan que los cocodrilos desempeñan un papel fundamental en la conservación de los humedales y en el control natural de diversas poblaciones de fauna, por lo que la pérdida de uno de estos ejemplares representa un impacto para la biodiversidad de la Laguna de Bacalar, considerada uno de los ecosistemas más valiosos de Quintana Roo.
Ante la gravedad del caso, habitantes y colectivos ambientalistas hicieron un llamado a las autoridades ambientales y de procuración de justicia para que se realicen los peritajes correspondientes, se determine la causa de la muerte del ejemplar y, en caso de confirmarse un acto deliberado, se sancione conforme a la ley a quienes resulten responsables.
Además, exhortaron a la población a respetar la vida silvestre y denunciar cualquier agresión contra especies protegidas. Subrayaron que preservar la fauna de Bacalar es indispensable para mantener el equilibrio ecológico y proteger el patrimonio natural del sur de Quintana Roo para las futuras generaciones.
