El costo de la canasta básica en México alcanzó los 4,940 pesos en marzo de 2026, reflejando un incremento sostenido que supera la inflación y complica el acceso a bienes esenciales para millones de personas.
Economía (Marcrix Noticias).- El costo de la canasta básica en México continúa en ascenso y durante marzo de 2026 una persona necesitó alrededor de 4,940 pesos para cubrir alimentos y servicios esenciales, lo que evidencia la presión creciente sobre el ingreso de los hogares en el país. Este nivel confirma una tendencia al alza que impacta directamente el poder adquisitivo.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, este monto corresponde al valor de la canasta alimentaria y no alimentaria en zonas urbanas, indicador utilizado para medir las líneas de pobreza por ingresos en México. La cifra representa un incremento respecto a meses previos, cuando en febrero el costo fue cercano a 4,877 pesos.
El aumento en el costo de la canasta básica se explica, en gran medida, por el encarecimiento de productos clave como frutas, verduras y proteínas, cuyos precios han mostrado variaciones constantes. Este comportamiento ha provocado que el gasto destinado a cubrir necesidades básicas represente una proporción cada vez mayor del ingreso familiar.
En términos anuales, el incremento de estos productos ha superado incluso el nivel general de inflación, lo que agrava el impacto económico en los hogares. Tan solo en meses recientes, el costo de la canasta alimentaria ha registrado aumentos superiores al cuatro por ciento en zonas urbanas, manteniendo una tendencia por encima del índice inflacionario.
Además, factores externos como el alza en energéticos y problemas en cadenas de suministro han influido en el encarecimiento de los alimentos, generando un efecto acumulativo que se refleja en los precios finales al consumidor. Esto ha derivado en un entorno en el que cubrir necesidades básicas resulta cada vez más complicado.
Especialistas advierten que esta situación tiene implicaciones directas en los niveles de bienestar, ya que una parte significativa del ingreso se destina únicamente a la compra de alimentos y servicios esenciales. De hecho, estimaciones recientes indican que el gasto en estos rubros puede absorber cerca de la mitad del ingreso en hogares urbanos.
Ante este panorama, el encarecimiento de la canasta básica en México se consolida como uno de los principales retos económicos, ya que limita la capacidad de consumo, incrementa la vulnerabilidad de las familias y evidencia la necesidad de estrategias que permitan contener los precios y mejorar el poder adquisitivo de la población.
