Tras un día protestas en 19 estados del país, la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) informó que se unen a las mesas de diálogo con la Secretaria de Gobernación
Ciudad de México (Marcrix Noticias).– Luego de las afectaciones viales registradas este lunes en Quintana Roo, que complicaron el traslado de turistas al Aeropuerto Internacional de Cancún y provocaron la pérdida de vuelos y retrasos en operaciones aéreas, organizaciones de transportistas de carga anunciaron que este martes iniciarán mesas de diálogo con la Secretaría de Gobernación (Segob), con lo que buscan atender sus demandas por la vía institucional y evitar nuevas movilizaciones.
En un comunicado difundido durante la madrugada de este martes, las organizaciones informaron a sus agremiados que las mesas de trabajo comenzarán durante la jornada y que darán a conocer oportunamente los avances de las negociaciones. El anuncio se produce después del paro nacional de transportistas del lunes 26 de octubre, que tuvo repercusiones en distintos puntos del país.
En Quintana Roo, la protesta tuvo uno de sus puntos de mayor impacto en la carretera federal 307, a la altura del hotel Moon Palace y en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de Cancún, donde más de 200 de unidades de carga se concentraron para exigir respuestas a sus demandas. También se registraron movilizaciones en Chetumal.
El cierre intermitente y las complicaciones en la circulación afectaron a viajeros que intentaban llegar a la terminal aérea. Algunos pasajeros perdieron sus vuelos y otros optaron por caminar a un costado de la carretera, entre la maleza, para tratar de llegar a tiempo al aeropuerto.
Las afectaciones también alcanzaron la operación de las aerolíneas. Se reportaron demoras de entre 80 y 120 minutos en vuelos de WestJet, Volaris y Southwest, relacionadas con las dificultades de traslado y la falta de tripulaciones que no pudieron llegar oportunamente a la terminal. Entre los pasajeros afectados también hubo usuarios de Air Transat y Viva Aerobus.
Inseguridad, extorsiones y cambios fiscales, entre las demandas
Entre las principales exigencias de los transportistas se encuentran el reforzamiento de la seguridad en las carreteras, el combate a los robos de mercancías y unidades, las extorsiones contra operadores y los presuntos actos de corrupción y abusos de autoridad.
También solicitan mejorar el mantenimiento de la infraestructura carretera, revisar las tarifas de peaje, transparentar los cobros de grúas y corralones, agilizar los permisos y licencias federales y atender los problemas derivados del transporte irregular.
Otro de los puntos centrales de la inconformidad es el cambio en las condiciones para acceder a un estímulo fiscal relacionado con el pago de casetas. La propuesta cuestionada reduce de 300 a 150 millones de pesos el límite de ingresos anuales para acceder al beneficio que permite acreditar contra el Impuesto Sobre la Renta hasta 50 por ciento de los gastos en peajes.
El sector también ha planteado la necesidad de revisar las condiciones laborales y los costos de operación, así como fortalecer la presencia de elementos de seguridad en los principales corredores de transporte.
