La contaminación en la Bahía de Chetumal continúa en aumento y representa un riesgo para la salud de la población y el equilibrio del ecosistema
Chetumal (Marcrix Noticias).-La Bahía de Chetumal continúa bajo vigilancia debido al incremento de sus niveles de contaminación, una situación que preocupa a especialistas de El Colegio de la Frontera Sur, quienes advierten que el deterioro ambiental representa un riesgo tanto para la salud de las personas como para la conservación del ecosistema. Las investigaciones señalan que el problema se ha intensificado en los últimos años, principalmente en las costas de México y Belice.
La investigadora Teresa Álvarez Legorreta explicó que los estudios realizados desde dos mil diecinueve, en coordinación con el Instituto de Biodiversidad y Áreas Naturales Protegidas del Estado de Quintana Roo y una organización beliceña, revelan un incremento significativo de contaminantes en la bahía. Esta situación eleva el riesgo de que quienes ingresen al agua desarrollen enfermedades en la piel, especialmente en las zonas cercanas a Chetumal, Calderitas y comunidades de Belice.
De acuerdo con la especialista, cuando la Bahía de Chetumal fue declarada Santuario del Manatí en mil novecientos noventa y seis, el riesgo de contraer enfermedades por contacto con el agua era de aproximadamente treinta por ciento. Actualmente, esa probabilidad alcanza el cincuenta por ciento, reflejando el deterioro que ha sufrido el cuerpo de agua pese a los esfuerzos de conservación.
Las investigaciones también indican que durante dos mil veinticuatro la bahía registró una elevada carga de nutrientes orgánicos, condición que favoreció un estado de mesotrofía y provocó la aparición del conocido verdín. Asimismo, algunas lagunas y cuerpos de agua de la capital del estado ya presentan proliferación de algas, aunque existen zonas como Luis Echeverría donde el riesgo sigue siendo bajo debido a las características del sistema acuático.
Otro de los factores que agravan la contaminación son los escurrimientos que desembocan en la bahía y transportan metales pesados como cadmio, plomo, arsénico, hierro y zinc, elementos que alteran el equilibrio natural del agua. A ello se suma la acumulación de residuos sólidos, ya que en Chetumal se recolectan más de trescientas toneladas de basura, lo que refleja el impacto ambiental acumulado durante años.
Especialistas de El Colegio de la Frontera Sur hicieron un llamado a fortalecer la cultura del cuidado ambiental y la protección de las áreas naturales, ya que la recuperación del ecosistema depende tanto de las acciones gubernamentales como de la participación ciudadana. Advirtieron que el Santuario del Manatí enfrenta una amenaza constante debido al ingreso diario de contaminantes que afectan la flora y fauna nativas de la Bahía de Chetumal.
