Tres niños y dos mujeres están entre las víctimas de los bombardeos, los más letales desde el cese al fuego de junio
Beirut (Marcrix Noticias).- Los ataques de Israel en Líbano dejaron al menos 11 personas muertas este sábado 15 de agosto, entre ellas tres niños y dos mujeres, en la jornada con mayor número de víctimas desde la entrada en vigor del cese al fuego del pasado 20 de junio.
Dos de los bombardeos golpearon las localidades de Ansar y Deir Zahrani, en el sur del país. Israel afirmó que las operaciones respondieron a un ataque previo de Hezbolá que dejó gravemente heridos a tres de sus soldados.
Las autoridades libanesas rechazaron la justificación israelí y aseguraron que entre las víctimas de los ataques se encontraban civiles.
La nueva escalada ocurre mientras Israel y Líbano mantienen negociaciones con mediación de Estados Unidos para avanzar en la retirada gradual de las fuerzas israelíes del sur libanés y el desarme de Hezbolá.
Tres niños y dos mujeres mueren en Ansar
El ataque con mayor número de víctimas ocurrió durante la madrugada contra una vivienda situada en las afueras de Ansar.
El Ministerio de Salud libanés y la agencia estatal NNA informaron que siete personas murieron, entre ellas tres niños y dos mujeres, mientras otras dos resultaron heridas.
En el edificio de dos plantas permanecían dos familias desplazadas de Jebchit y Zebdine, localidades del distrito de Nabatieh ubicadas aproximadamente a 15 kilómetros.
Horas después, otro bombardeo israelí alcanzó un edificio residencial en Deir Zahrani y dejó cuatro muertos y 17 heridos.
Entre los fallecidos estaban un hombre y su hijo, desplazados de Meis el-Jabal, así como el propietario del inmueble. La cuarta víctima fue un automovilista que circulaba por la zona y murió debido a las heridas sufridas en la cabeza.
Los ataques también alcanzaron otros puntos de Nabatieh, incluida la colina de Ali Taher, considerada estratégica por su ubicación sobre la ciudad y las principales carreteras de la región.
Israel afirma que respondió a un ataque de Hezbolá
El Ejército israelí justificó los bombardeos como respuesta a una acción de Hezbolá contra sus fuerzas desplegadas en el sur de Líbano.
La oficina del primer ministro Benjamin Netanyahu informó que tres soldados resultaron gravemente heridos durante un ataque en Ali Taher.
Las fuerzas israelíes respondieron con bombardeos contra esa zona y contra lo que describieron como un centro de mando de Hezbolá en Ansar.
Israel también aseguró que un comandante de la fuerza Radwan de Hezbolá murió durante el ataque en esta última localidad.
El Ejército sostuvo que sus objetivos correspondían a infraestructura de la organización chiita y acusó al grupo de colocar deliberadamente a civiles dentro de instalaciones militares. No presentó pruebas para sustentar públicamente esa afirmación. Las autoridades israelíes no ofrecieron una explicación sobre el ataque registrado en Deir Zahrani.
Líbano rechaza que las víctimas fueran objetivos militares
El primer ministro libanés, Nawaf Salam, rechazó la versión israelí sobre los objetivos alcanzados.
“Los siete mártires del ataque aéreo israelí contra el pueblo de Ansar no son infraestructura militar, ni los niños y mujeres asesinados en él son objetivos militares”, declaró.
Salam sostuvo además que, en caso de existir instalaciones militares en las zonas señaladas, corresponde al Estado libanés actuar contra ellas.
El presidente Joseph Aoun también condenó los ataques y aseguró que representan nuevas violaciones de los acuerdos alcanzados entre ambos países.
Hezbolá, por su parte, pidió al Gobierno libanés explorar mecanismos para detener los ataques y advirtió que las acciones israelíes recibirán una respuesta.
Bombardeos provocan nuevos desplazamientos
La ofensiva provocó que decenas de familias abandonaran nuevamente localidades del sur y se desplazaran hacia Sidón, aproximadamente 30 kilómetros al norte de Nabatieh. La salida de habitantes generó tráfico intenso en algunas carreteras de la región.
La nueva escalada ocurre pese al cese al fuego vigente desde el 20 de junio y al acuerdo marco anunciado seis días después para avanzar hacia una retirada gradual de las tropas israelíes a cambio del desarme de Hezbolá.
Israel ha continuado realizando operaciones al norte del río Litani, mientras mantiene fuerzas en zonas ubicadas al sur de ese punto.
Los ataques de Israel en Líbano también introducen mayor presión sobre las negociaciones directas que ambos países mantienen con mediación estadounidense.
Hasta ahora se han celebrado siete rondas de conversaciones. La más reciente ocurrió en Roma a principios de agosto y está previsto que la capital italiana reciba un octavo encuentro a comienzos de septiembre.
