Fueron hallados en las orillas de la laguna y en el estero El Camalote; especialistas apuntan a la entrada de agua salada y fallas en las compuertas.
Tamaulipas (Marcrix Noticias).– Toneladas de peces muertos aparecieron en las orillas de la laguna y en el estero El Camalote, en el municipio de Altamira, Tamaulipas, generando alarma entre habitantes y pescadores por el impacto ambiental en la principal reserva hídrica del sur del estado.
Durante las últimas horas, miles de ejemplares sin vida fueron localizados acumulados en distintas zonas cercanas a las compuertas y márgenes del sistema lagunario, situación que provocó preocupación por posibles afectaciones ecológicas y sanitarias.
Aunque inicialmente surgieron versiones sobre posibles factores de contaminación, especialistas y autoridades municipales señalaron que la principal causa estaría relacionada con el aumento en la salinidad del agua, cambios en los niveles de pH y problemas en la infraestructura hidráulica de la zona.
José Luis León Hurtado, coordinador del Consejo Ciudadano del Agua del estuario del río Pánuco, explicó que entre las especies encontradas destacan carpa y plateado, peces de agua dulce que no resisten altos niveles de salinidad.
“El sistema presenta perforaciones que provocan la pérdida de agua dulce y facilitan la intrusión salina por efecto de las mareas”, advirtió el especialista.
Detalló que los 22 kilómetros de diques requieren una rehabilitación integral para evitar el avance del agua salada, especialmente en medio del inicio de la temporada de estiaje y los bajos niveles del sistema lagunario río Tamesí-Chairel.
De acuerdo con estimaciones técnicas, el nivel hídrico se encuentra por debajo de los 80 centímetros, lo que agrava la vulnerabilidad del ecosistema y compromete la supervivencia de diversas especies acuáticas.
Además, alertó que la acumulación de peces en descomposición incrementa la contaminación del agua y deteriora aún más la calidad ambiental en la región.

Por su parte, Francisco Pérez, secretario del Ayuntamiento de Altamira, indicó que el cierre de compuertas también influyó en el fenómeno, ya que impidió la movilidad natural de los peces, que intentaron desplazarse para sobrevivir y terminaron muriendo en el proceso.
El funcionario señaló que el cierre de las compuertas se mantiene por disposición de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), dependencia con la que el gobierno municipal ya inició diálogo para evaluar una posible apertura y reducir el impacto ambiental.
León Hurtado también urgió a la Conagua a intervenir de manera inmediata en la infraestructura hidráulica, al asegurar que actualmente no existen proyectos ejecutivos ni inversiones para atender el deterioro del sistema.
Asimismo, pidió regular la extracción de agua para uso industrial y agrícola, además de reactivar el Consejo de Cuenca para implementar medidas de protección y garantizar la movilidad de especies como el robalo, que requiere condiciones mixtas de agua dulce y salada para reproducirse.
El sistema lagunario río Tamesí-Chairel abastece de agua a Altamira, Ciudad Madero y Tampico, por lo que especialistas advirtieron que la combinación de sequía, presión industrial y fallas estructurales ya comienza a reflejarse en el equilibrio ecológico de la región.
