La altitud de la Ciudad de México podría representar una ventaja para la Selección Mexicana, aunque no garantiza el triunfo frente a Inglaterra
Deportes (Marcrix Noticias).-La altitud del Estadio Azteca será uno de los factores que podrían influir en el partido entre México e Inglaterracorrespondiente a los octavos de final de la Copa Mundial de 2026. Especialistas consideran que jugar en la Ciudad de México representa un reto para los equipos que no están acostumbrados a competir a más de dos mil metros sobre el nivel del mar, situación que podría beneficiar al conjunto mexicano.
El encuentro se disputará el domingo 5 de julio en el Estadio Azteca, donde la Selección de Inglaterra llegará con menos de 48 horas de adaptación tras permanecer en Kansas City, ciudad ubicada a solo 277 metros sobre el nivel del mar. En contraste, la capital mexicana se encuentra a dos mil 240 metros sobre el nivel del mar, una diferencia que puede afectar el rendimiento físico de los futbolistas visitantes.
Akbar Galan Carmona, licenciado en Ciencias del Deporte, explicó que la menor cantidad de oxígeno en ciudades de gran altitud obliga al organismo a realizar un mayor esfuerzo durante la actividad física. En deportes como el futbol, esta condición provoca un desgaste más rápido, dificulta la recuperación entre carreras y puede reducir el rendimiento conforme transcurren los minutos del encuentro.
El especialista señaló que una adaptación adecuada requiere entre 10 y 15 días, mientras que una aclimatación casi completa puede tomar hasta tres semanas. Debido a ello, muchos equipos acostumbran llegar con varios días de anticipación cuando disputan partidos en ciudades de gran altitud. En el caso de Inglaterra, el tiempo disponible será mucho menor.
El propio director técnico de la selección inglesa, Thomas Tuchel, reconoció que el equipo no contará con el tiempo suficiente para acostumbrarse a las condiciones de la Ciudad de México, aunque aseguró que el grupo ya tenía previsto este desafío y buscará afrontarlo de la mejor manera durante el compromiso.
Además del desgaste físico, la altitud también modifica el comportamiento del balón. De acuerdo con el especialista, la pelota suele viajar a mayor velocidad y recorrer más distancia, lo que dificulta la reacción de los porteros en disparos de larga distancia y obliga a los jugadores a ajustar la fuerza de sus pases, centros y remates.
A pesar de que la altitud podría representar una ventaja para la Selección Mexicana por su mayor costumbre de jugar en estas condiciones, los expertos coinciden en que este factor no define por sí solo el resultado de un partido. La preparación física, la estrategia, la calidad de los jugadores y las decisiones tácticas durante el encuentro seguirán siendo determinantes para conocer al equipo que avanzará a la siguiente ronda.
