Protección Civil de Quintana Roo encendieron las alertas ante el inicio de la temporada de incendios forestales 2026, especialmente en la zona sur del estado, donde las condiciones climáticas han incrementado el riesgo.
Chetumal (Marcrix Noticias)-Las autoridades de Protección Civil de Quintana Roo encendieron las alertas ante el inicio de la temporada de incendios forestales 2026, especialmente en la zona sur del estado, donde las condiciones climáticas han incrementado el riesgo de siniestros.
De acuerdo con el director estatal de Protección Civil, Guillermo Núñez Leal, los recientes frentes fríos atípicosregistrados en la península han provocado un proceso acelerado de deshidratación de la vegetación, lo que convierte a la selva en un potencial combustible para incendios.
Los municipios con mayor vulnerabilidad son Othón P. Blanco, Bacalar, José María Morelos y Felipe Carrillo Puerto, donde la vegetación de selva baja y mediana ha comenzado a secarse con mayor rapidez.
“Lo que estamos proyectando es que con estos frentes fríos que llegaron a Quintana Roo, después de muchos años sin descensos de temperatura tan bajos, la vegetación se seca y se convierte en combustible para los incendios forestales”, explicó el funcionario.
Estrategia de prevención
Para enfrentar la temporada, el estado mantiene una estrategia basada en la movilidad de brigadas, que permite trasladar personal y recursos hacia los puntos donde se presenten emergencias.
En caso de incendios de gran magnitud, las autoridades activan el Sistema de Comando de Incidentes, lo que permite coordinar acciones entre brigadistas de la Comisión Nacional Forestal, autoridades estatales y municipales, garantizando la seguridad del personal que combate las llamas.
Balance y metas
Durante 2024, Quintana Roo enfrentó uno de los periodos más críticos con 91 mil hectáreas afectadas por incendios forestales. Sin embargo, en 2025 la cifra se redujo drásticamente a 6 mil hectáreas, gracias a la coordinación entre los tres niveles de gobierno.
Para 2026, la meta de las autoridades es mantener la afectación por debajo de las 6 mil hectáreas mediante acciones preventivas que iniciaron desde noviembre pasado en los municipios con mayor riesgo.
Aunque las ondas de calor más intensas se esperan entre junio, agosto y septiembre, Protección Civil pidió a la población extremar precauciones, evitando arrojar colillas de cigarro, botellas de vidrio o dejar fogatas encendidas en zonas de selva, además de reportar cualquier columna de humo detectada en carreteras o áreas rurales.
