Laura Imelda Pérez, alcaldesa de Tlaquepaque, enfrenta una lluvia de críticas por el señalamiento de que un policía estaría al pendiente de su mascota; ella salió al quite y negó todo.

Ciudad de México(Marcrix Noticias).- La alcaldesa de San Pedro Tlaquepaque, Jalisco, Laura Imelda Pérez, anda en boca de todos luego de que su “perrihijo” se convirtiera en protagonista de una polémica que ya brincó del Cabildo a las redes sociales.

Y es que la presidenta municipal fue señalada por presuntamente poner a un elemento de la Policía Municipal al servicio de su mascota, situación que rápidamente desató críticas y memes.

Según los cuestionamientos que llegaron hasta una sesión de Cabildo, el policía supuestamente estaría encargado de acompañar al famoso “Junior” en sus vueltas, desde visitas al veterinario hasta sus visitas a la estética.

O sea, mientras muchos ciudadanos andan esperando que aparezca una patrulla cuando la necesitan, el señalamiento apunta a que “Junior” tendría su propio servicio de seguridad.

La cosa se puso todavía más sabrosa cuando una regidora cuestionó directamente a la alcaldesa sobre el supuesto uso de un agente policiaco para cuidar y trasladar a su mascota.

El señalamiento incluye un dato que encendió todavía más la conversación: el elemento tendría un costo aproximado de 25 mil pesos mensuales.

Ahí fue donde la cosa se puso color de hormiga.

La alcaldesa no se quedó callada y, ante el cuestionamiento, respondió de manera tajante: “no es cierto”.

Y aunque con eso intentó apagar el fuego, el asunto ya había agarrado vuelo.

En redes sociales comenzaron las críticas contra la alcaldesa, pues la idea de que un policía pudiera estar dedicado a cuidar al “perrihijo” cayó como balde de agua fría entre quienes consideran que los elementos de seguridad deberían estar en las calles atendiendo a la ciudadanía.

La polémica incluso abrió la puerta a una pregunta que muchos se están haciendo: ¿de verdad hay un policía asignado para cuidar al perro de la alcaldesa o todo se quedó en un señalamiento?

Por ahora, Laura Imelda Pérez dice que no. Pero mientras la alcaldesa niega que exista ese privilegio para “Junior”, el supuesto caso ya se convirtió en uno de esos escándalos que las redes agarran, exprimen y convierten en tendencia.

Porque una cosa es consentir al perrihijo, llevarlo al veterinario y hasta dejarlo guapo en la estética; otra muy distinta sería, si el señalamiento se comprobara, tener a un policía municipal haciendo las veces de escolta, chofer y cuidador del lomito.

Y ahí está justamente el meollo del asunto: no se trata del perro, sino de si personal pagado con recursos públicos estaría siendo utilizado para una tarea particular.

Mientras tanto, “Junior” ya se ganó su minuto de fama y la alcaldesa tiene encima el reflector para aclarar si el supuesto escolta canino existe o si, como ella dice, todo es puro cuento.

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