En julio de 2019, Cameron Boyce falleció a la edad de 20 años debido a un ataque epiléptico mientras dormía.
Estados Unidos (Marcrix Noticias)-El legado de Cameron Boyce, el actor de Disney fallecido en julio de 2019 a los 20 años debido a un ataque epiléptico mientras dormía, sigue vivo en los corazones de quienes lo conocieron. Uno de ellos, Adam Sandler, le rindió homenaje en su más reciente película, Happy Gilmore 2, estrenada en Netflix, lo que generó una ola de reacciones emotivas entre los seguidores del actor y su familia.
La madre de Cameron, Libby Boyce, expresó su gratitud públicamente a través de redes sociales:
“Gracias, Adam Sandler, por honrar el legado de Cam en Happy Gilmore 2”, escribió en Instagram junto a una imagen de ambos actores durante el rodaje de Son como niños.
En la película, el homenaje aparece sutilmente al inicio, cuando el personaje de Sandler llega a registrarse a un torneo de golf. Allí, un empleado observa una escena de Jessie, la popular serie de Disney Channel en la que Boyce actuó. Un guiño discreto pero conmovedor que no pasó desapercibido.
El vínculo entre ambos actores era profundo. Según reveló Libby Boyce, su hijo iba a participar en la película Hubie Halloween, pero falleció poco antes del inicio del rodaje.
“Adam y Cameron hablaron bastante en los días previos a su muerte. Creo que tenían un vínculo basado en la autenticidad, el humor y el cariño mutuo”, compartió Libby en una entrevista.
Sandler también incluyó un mensaje especial en los créditos finales de Hubie Halloween:
“En memoria de Cameron Boyce. Se fue demasiado pronto y fue uno de los chicos más amables, geniales, divertidos y talentosos que conocimos. Vivirás por siempre en nuestros corazones y te extrañamos muchísimo cada día”.
Cameron Boyce dejó huella con sus actuaciones en Jessie y en la exitosa saga Descendientes, donde interpretó a Carlos, hijo de Cruella de Vil. Su legado continúa, no solo en la pantalla, sino también a través de la Cameron Boyce Foundation, que su familia mantiene activa en su honor.
