El colapso de una parte del techo de Puerta del Cielo provocó una nube de sedimentos que dificultó la salida de los buzos; no hubo lesionados
Cancún (Marcrix Noticias).- Un desprendimiento registrado en el interior de la caverna Puerta del Cielo, perteneciente al sistema subterráneo Sac Actún, cerca del cenote Nohoch Nah Chich, provocó momentos de tensión entre un grupo de buzos, quienes quedaron rodeados de sedimentos que impidieron la visibilidad durante su recorrido.
El incidente ocurrió cuando una parte del techo de la caverna cedió y provocó que grandes cantidades de material se dispersaran en el agua. La acumulación de sedimentos volvió turbio el entorno y dificultó la orientación de los buzos, quienes perdieron temporalmente las referencias para desplazarse dentro de la formación subterránea.
Pese a las condiciones que se presentaron, los buzos lograron salir de la caverna sin que se reportaran personas lesionadas. De acuerdo con los testimonios, el grupo se percató de lo ocurrido después de abandonar el sitio, también conocido como Heaven’s Gate. Hasta ahora, no se ha determinado qué ocasionó el desprendimiento.
El suceso vuelve a poner atención sobre las condiciones ambientales y de estabilidad del sistema Sac Actún, que meses atrás fue señalado por organizaciones ambientalistas ante los posibles riesgos relacionados con trabajos de infraestructura realizados en sus inmediaciones.
En un pronunciamiento, el Centro Mexicano de Derecho Ambiental, Greenpeace México y Sélvame MX advirtieron sobre posibles afectaciones a las cavernas por el uso de maquinaria pesada durante la construcción de la carretera Jacinto Pat, una obra de aproximadamente 16 kilómetros.
Los trabajos están a cargo de la Secretaría de la Defensa Nacional, mediante un acuerdo con el ejido, y contemplan la pavimentación del camino, que fue clasificado como rural y, según la información difundida por las organizaciones, no cuenta con una Manifestación de Impacto Ambiental.
Sin embargo, aunque Puerta del Cielo forma parte del sistema Sac Actún, se encuentra a varios kilómetros del tramo donde se realizan las obras, por lo que hasta el momento no existen elementos que confirmen una relación entre la construcción de la carretera y el desprendimiento. La causa del colapso permanece sin esclarecerse.
