Marcas promocionan bebidas y cápsulas para entrenar pese a advertencias médicas sobre dependencia y sobredosis.
Estados Unidos. (Marcrix noticias).— Los riesgos del kratom, una sustancia de origen vegetal comercializada como suplemento para aumentar la energía, mejorar la concentración y favorecer el rendimiento físico, han generado preocupación entre especialistas estadounidenses por su potencial adictivo y su promoción en gimnasios y redes sociales.
Un reportaje publicado este miércoles por The New York Times documentó cómo distintas empresas utilizan estrategias publicitarias relacionadas con el bienestar y la actividad deportiva para distribuir productos que pueden provocar dependencia, lesiones hepáticas, convulsiones y, en determinados casos, sobredosis mortales.
El kratom procede de las hojas de un árbol tropical y se comercializa principalmente en bebidas, cápsulas y polvos. Aunque algunas personas lo utilizan para intentar aliviar síntomas relacionados con la dependencia de opioides o alcohol, su eficacia y seguridad para estos fines no están establecidas.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) no ha aprobado ningún producto de kratom para uso médico.
Promocionan kratom entre deportistas y usuarios de gimnasios
La investigación señala que diversas compañías han recurrido al patrocinio de atletas, eventos deportivos, creadores de contenido y pódcast para promover el consumo de esta sustancia.
Algunas marcas incluso distribuyen muestras gratuitas en centros deportivos o presentan sus productos como alternativas para mejorar las sesiones de entrenamiento.
La empresa MIT45, por ejemplo, ha patrocinado actividades relacionadas con el fisicoculturismo, mientras que Mitra-9 ha utilizado campañas publicitarias con luchadores de artes marciales mixtas y otros deportistas.
Por su parte, Kingdom Kratom comercializa paquetes diseñados para su consumo durante una semana de entrenamiento.
Sin embargo, especialistas consultados por el periódico estadounidense advirtieron que este tipo de publicidad puede generar una percepción equivocada sobre la seguridad del producto.
Cornel Stanciu, director de servicios de adicción del Hospital de Nuevo Hampshire, señaló que los consumidores necesitan información precisa sobre los efectos de estas sustancias, especialmente cuando se presentan como productos de bienestar.
Productos sintéticos se relacionan con sobredosis mortales
Una de las principales preocupaciones médicas es la aparición de derivados sintéticos y semisintéticos del kratom, que pueden presentar una potencia considerablemente mayor que la de las hojas naturales.
Entre ellos se encuentra la 7-hidroximitraginina, conocida como 7-OH, así como el mitraginina pseudoindoxilo (MGPI), un compuesto semisintético con actividad opioide.
De acuerdo con el reportaje, el MGPI ha sido relacionado con al menos 48 sobredosis mortales.
Las autoridades federales estadounidenses han impulsado medidas para restringir productos con concentraciones elevadas de estos compuestos.
Los especialistas también advirtieron que algunos productos comercializados como naturales pueden contener derivados más potentes, lo que dificulta que los consumidores conozcan con precisión las sustancias que están ingiriendo.
Aunque determinados estados han prohibido el kratom o restringido su comercialización a menores de edad, continúa disponible en establecimientos comerciales y plataformas digitales de distintas regiones estadounidenses.
Consumidores relatan problemas de dependencia
El reportaje también recoge testimonios de personas que comenzaron a utilizar kratom como alternativa a medicamentos o como parte de sus rutinas de bienestar y posteriormente desarrollaron dependencia.
Hilary Tesluck, de 30 años, explicó que inicialmente consumía la sustancia para aliviar problemas de ansiedad. Con el tiempo aumentó la cantidad y frecuencia, hasta llegar a ingerir aproximadamente 100 cápsulas diarias.
La mujer relató que experimentó náuseas, somnolencia y síntomas de abstinencia cuando intentó suspender el consumo.
Otro caso es el de Jasmine Adeoye, de 31 años, quien comenzó a ingerir ocasionalmente una bebida comercializada como producto de bienestar y terminó consumiendo dos botellas al día.
Según su testimonio, desarrolló problemas de sueño, palpitaciones y dificultades económicas relacionadas con la dependencia.
El medio estadounidense señala que algunos estudios estiman que entre el 29% y el 40% de los consumidores habituales de kratom pueden desarrollar dependencia, aunque las cifras varían según la investigación; fabricantes como MIT45 sostienen que sus productos representan pocos riesgos cuando se utilizan conforme a las recomendaciones de consumo.
No obstante, especialistas insisten en que el origen vegetal de una sustancia no garantiza su seguridad y que su promoción como suplemento deportivo no sustituye una evaluación médica de sus efectos.

