Miopía infantil aumenta por uso de pantallas y actividades de cercaLa miopía es una alteración visual que dificulta distinguir con claridad los objetos lejanos. Aunque también intervienen factores hereditarios, las actividades prolongadas de visión cercana y la falta de tiempo al aire libre se relacionan con un mayor riesgo de desarrollar esta condición.

Especialistas recomiendan hasta dos horas diarias al aire libre y revisiones visuales para detectar problemas desde edades tempranas

Cancún, (Marcrix Noticias).- La miopía infantil se ha convertido en un problema creciente de salud visual, relacionado con el incremento de actividades que requieren enfocar objetos a corta distancia, como utilizar teléfonos celulares, tabletas y computadoras, además de leer o estudiar durante periodos prolongados.

De acuerdo con el Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas (CGCOO) de España, los hábitos visuales de los niños han cambiado en los últimos años, con una mayor exposición a dispositivos digitales desde las primeras etapas escolares.

La miopía es una alteración visual que dificulta distinguir con claridad los objetos lejanos. Aunque también intervienen factores hereditarios, las actividades prolongadas de visión cercana y la falta de tiempo al aire libre se relacionan con un mayor riesgo de desarrollar esta condición.

Las proyecciones internacionales advierten sobre su crecimiento. Para 2050, se estima que aproximadamente la mitad de la población mundial podría presentar miopía.

¿Por qué las pantallas se relacionan con la miopía infantil?

El uso frecuente de dispositivos electrónicos exige mantener la vista enfocada a distancias cortas, especialmente cuando los niños pasan varias horas frente a celulares, tabletas o computadoras.

Esta actividad se suma al tiempo dedicado a tareas escolares, lectura y otros trabajos que requieren concentración visual cercana.

Los especialistas señalan que la combinación de estos hábitos con una exposición insuficiente a la luz natural puede favorecer el desarrollo de la miopía en menores susceptibles.

Sin embargo, las pantallas no representan la única causa del problema. La predisposición genética y otros factores ambientales también intervienen en su aparición y progresión.

El presidente del CGCOO, Juan Carlos Martínez Moral, destacó la importancia de la salud visual durante la infancia, debido a que los ojos permiten recibir e interpretar gran parte de la información necesaria para el aprendizaje.

¿Cuánto tiempo deben pasar los niños al aire libre?

Una de las principales recomendaciones de los especialistas consiste en procurar que los menores realicen actividades al aire libre durante un periodo de entre 80 y 120 minutos diarios.

La exposición a la luz natural y las actividades que permiten mirar a distintas distancias se relacionan con una menor probabilidad de desarrollar miopía. Este tiempo puede distribuirse entre juegos, caminatas, deportes y otras actividades recreativas fuera de casa.

Pasar más tiempo al aire libre es especialmente útil para reducir el riesgo de aparición de la miopía, aunque no sustituye los tratamientos destinados a controlar su progresión cuando ya existe un diagnóstico.

Además, los especialistas recomiendan equilibrar las actividades escolares con descansos visuales y evitar periodos excesivamente prolongados de trabajo a corta distancia.

Revisiones visuales ayudan a detectar problemas de aprendizaje

Las alteraciones visuales durante la infancia pueden pasar inadvertidas, particularmente cuando los niños todavía no identifican que tienen dificultades para ver con claridad.

Por esta razón, el CGCOO recomienda realizar revisiones visuales periódicas, idealmente anuales, para detectar oportunamente defectos refractivos y evaluar su evolución.

Los menores que utilizan dispositivos electrónicos de manera intensiva también pueden requerir evaluaciones de la capacidad de enfoque, la coordinación de los movimientos oculares y la visión binocular.

Cuando se detecta miopía, es importante utilizar lentes con la graduación adecuada y mantener seguimiento profesional para identificar posibles cambios.

La detección temprana resulta relevante durante los primeros años escolares, cuando gran parte del aprendizaje depende de la información visual.

Cómo proteger la salud visual de los niños

  • Actividades al aire libre. Procurar entre 80 y 120 minutos diarios fuera de casa.
  • Equilibrar el uso de pantallas. Intercalar descansos durante las actividades visuales cercanas.
  • Revisar la vista periódicamente. Detectar cambios en la visión antes de que afecten las actividades escolares.
  • Utilizar lentes adecuados. Mantener actualizada la graduación prescrita por el especialista.

La combinación de hábitos visuales saludables, actividades al aire libre y atención profesional permite reducir riesgos y atender oportunamente los problemas de visión durante la infancia.

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