La iniciativa impulsada por Daniel Ortega y Rosario Murillo también amplía de seis a siete años el periodo presidencial y deberá recibir una segunda aprobación en 2027.
Managua (Marcrix Noticias).- La Asamblea Nacional de Nicaragua aprobó este martes, en primera legislatura, una reforma constitucional que impide participar en elecciones a sectores de la oposición y amplía de seis a siete años el periodo presidencial y otros cargos de elección popular.
La iniciativa fue promovida por los copresidentes Daniel Ortega y Rosario Murillo y avanzó en un Parlamento controlado por el oficialismo. Para entrar en vigor deberá superar una segunda aprobación legislativa, prevista a partir de enero de 2027.
La reforma establece que no podrán aspirar a cargos de elección popular las personas señaladas por participar en “actos golpistas”, cometer “traición a la patria” o solicitar una intervención militar extranjera. Las restricciones también alcanzan a opositores desnacionalizados y exiliados acusados por el Gobierno de promover sanciones contra Nicaragua.
Periodo presidencial aumentará a siete años
Además de las restricciones electorales, la modificación constitucional amplía de seis a siete años los periodos de los copresidentes y de otros funcionarios electos mediante voto popular.
Los periodos de los jefes del Ejército y de la Policía también pasarán a siete años bajo las modificaciones aprobadas por los legisladores.
El cambio profundiza las reformas políticas impulsadas durante los últimos años por Ortega y Murillo. En 2024, otra modificación constitucional amplió el periodo presidencial de cinco a seis años y posteriormente estableció la figura de copresidencia que actualmente comparten ambos.
Ortega había advertido que cerraría el paso a la oposición
La reforma llega después de que Ortega declarara en julio que su gobierno no permitiría que la oposición volviera al poder mediante las urnas.
El presidente de la Asamblea Nacional, Gustavo Porras, sostuvo posteriormente que Nicaragua mantendría elecciones, aunque bajo nuevas reglas destinadas, según el oficialismo, a impedir la participación de quienes considera “traidores a la patria”.
Las modificaciones han generado críticas por sus efectos sobre el pluralismo político y la competencia electoral en Nicaragua, país que atraviesa una prolongada crisis política desde las protestas de 2018.
La reforma aprobada este martes todavía deberá completar el procedimiento constitucional durante una segunda legislatura antes de entrar en vigor.
