Lima acusó a Teherán de afectar el comercio internacional, obstaculizar inspecciones nucleares y contribuir a la escalada del conflicto en Medio Oriente.
Lima (Marcrix Noticias).- El Gobierno de Perú rompió relaciones diplomáticas con Irán este martes en medio de la creciente tensión en Medio Oriente y las restricciones al tránsito comercial a través del estratégico estrecho de Ormuz.
El Ministerio de Relaciones Exteriores peruano informó que la decisión fue adoptada bajo las disposiciones de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961 y comunicada formalmente a Teherán mediante una nota diplomática.
La medida, sin embargo, no implica la ruptura de relaciones consulares. Ambos países mantendrán estos vínculos para brindar protección y asistencia a sus respectivos ciudadanos.
Perú apunta a las restricciones en el estrecho de Ormuz
Entre las razones expuestas por Lima destaca la situación en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte mundial de petróleo y gas.
La Cancillería peruana expresó su preocupación por las restricciones y la disrupción del comercio internacional registrada en esta zona desde marzo de 2026, al considerar que afectan la libertad de navegación y el derecho de paso por estrechos utilizados para el tránsito marítimo internacional.
El Gobierno peruano también advirtió sobre las consecuencias que la crisis puede generar en los precios internacionales de la energía y en las cadenas globales de suministro.
Cuestiona obstáculos a inspecciones nucleares
La decisión se produce en momentos de renovada tensión militar. Estados Unidos lanzó este 1 de septiembre nuevos ataques contra objetivos iraníes y Teherán respondió con misiles y drones contra posiciones estadounidenses en distintos puntos de Medio Oriente.
Perú también señaló la actuación de Irán frente al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), al acusarlo de impedir en distintas ocasiones el acceso de inspectores a instalaciones nucleares.
Para el Gobierno peruano, estos obstáculos dificultan las labores internacionales destinadas a verificar las actividades del programa nuclear iraní. A estas razones se sumaron cuestionamientos sobre la situación interna de Irán.
Lima expresó preocupación por la represión de manifestaciones, restricciones a la libertad de prensa, discriminación contra mujeres y niñas y persecución de opositores políticos.
