El empresario conocido como “Don Max” convirtió un negocio familiar iniciado en Chiapas en una de las cadenas farmacéuticas con mayor presencia en México.
México (Marcrix Noticias).– Maximiliano Leonardo Asturias, fundador de Farmacias del Ahorro y conocido dentro de la compañía como “Don Max”, murió a los 96 años, luego de una trayectoria de más de cinco décadas vinculada al sector farmacéutico y empresarial en México.
La noticia sobre el fallecimiento del empresario trascendió este domingo 9 de agosto y fue acompañada por mensajes de condolencias difundidos en redes sociales, donde se destacó su papel en la creación y crecimiento de una de las principales cadenas de farmacias del país.
Hasta el momento no se ha informado públicamente la causa de su muerte.
Maximiliano Leonardo Asturias nació en Guatemala en 1930 y llegó a México durante la década de 1950. Antes de convertirse en empresario trabajó durante varios años como representante médico de laboratorios farmacéuticos.
Posteriormente se estableció en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, donde comenzó a desarrollar el proyecto empresarial que décadas más tarde daría origen a Farmacias del Ahorro.
En 1976 abrió Farmacia Regia, establecimiento que se convirtió en la base de un negocio familiar que continuaría creciendo durante los siguientes años.
El proyecto dio un nuevo paso el 14 de septiembre de 1991, cuando Maximiliano Leonardo, junto con su hijo Antonio Leonardo Castañón, abrió las primeras cuatro sucursales enfocadas en la comercialización de medicamentos.
A partir de entonces comenzó el desarrollo del modelo de Farmacias del Ahorro, que con el paso de los años se extendió desde Chiapas hacia diferentes regiones de México.
Más de tres décadas después de la creación del modelo empresarial, Farmacias del Ahorro cuenta con una amplia presencia en el territorio mexicano y se ha consolidado como uno de los principales competidores del sector farmacéutico.
De acuerdo con la información disponible, la compañía opera una red de 849 farmacias propias y 192 franquicias en México, además de generar miles de empleos.
La empresa desarrolló un modelo basado en la venta de medicamentos, precios accesibles y una amplia cobertura, al que posteriormente incorporó servicios como consultas médicas y entrega de productos a domicilio.
Con el paso de los años, la marca también se volvió fácilmente identificable entre los consumidores por su característico logotipo con una letra “A” sobre un fondo rojo.
Actualmente, la compañía registra ingresos superiores a los 61 mil millones de pesos y se mantiene entre las principales empresas del sector farmacéutico mexicano.
El legado de “Don Max”
Aunque durante los últimos años Antonio Leonardo Castañón ha encabezado las operaciones como presidente de la empresa, Maximiliano Leonardo desempeñó un papel fundamental durante las primeras etapas de construcción y expansión del negocio.
Su trayectoria quedó estrechamente relacionada con Chiapas, donde una farmacia local terminó convirtiéndose en el punto de partida de una compañía con presencia nacional.
La familia Leonardo también ha mantenido participación en actividades sociales y filantrópicas. Antonio Leonardo, por ejemplo, ha participado en iniciativas relacionadas con Fundación Teletón México, enfocada en la atención de personas con discapacidad, cáncer y autismo.
Tras conocerse el fallecimiento de Maximiliano Leonardo Asturias, diversos mensajes difundidos en redes sociales reconocieron su trayectoria empresarial y el legado que dejó dentro del sector farmacéutico.
“Don Max” murió a los 96 años dejando detrás una empresa que comenzó como un proyecto familiar en Chiapas y que actualmente cuenta con cientos de establecimientos y miles de colaboradores en diferentes puntos de México.
