La falta de lluvias y las plagas redujeron drásticamente la cosecha de aguacate, aunque los altos precios han mitigado parte de las pérdidas de los productores
José María Morelos (Marcrix Noticias).-La producción de aguacate en Candelaria registró una caída cercana al 70 por ciento durante la actual temporada, debido a la combinación de la sequía y la presencia de plagas que afectaron el desarrollo de los árboles. Productores de la región calificaron la situación como una de las más difíciles de los últimos años y advirtieron que las condiciones climáticas han impactado de manera directa la actividad agrícola.
Esteban, productor de la comunidad, explicó que, aunque muchos árboles lograron florecer al inicio del ciclo, gran parte del fruto se desprendió antes de alcanzar su madurez, mientras que otros ejemplares no produjeron cosecha. Señaló que este comportamiento no se había presentado con tal intensidad en temporadas anteriores, lo que refleja el impacto que la falta de humedad ha tenido sobre los cultivos.
A la escasez de lluvias se sumó la presencia de plagas que debilitaron los árboles. El agricultor detalló que varias plantas presentaron hojas blanquecinas, una señal de afectaciones fitosanitarias que reducen la capacidad del árbol para alimentar y conservar el fruto. Explicó que cuando coinciden la falta de agua y las enfermedades, las plantas pierden fuerza y terminan desprendiendo la producción antes de tiempo.
Pese al desplome en el volumen de la cosecha, los productores han encontrado un respiro en el comportamiento del mercado. El precio del aguacate se mantiene entre trescientos y cuatrocientos pesos por caja, lo que ha permitido compensar parcialmente las pérdidas económicas. La alta demanda ha propiciado la llegada de compradores provenientes de otras entidades, quienes adquieren prácticamente toda la fruta disponible, tanto de variedades criollas como de injerto.
Especialistas del sector agrícola han advertido que las condiciones climáticas extremas, asociadas al cambio climático, han incrementado la frecuencia de sequías prolongadas y favorecido la proliferación de plagas en distintas regiones productoras del país. Además, la falta de humedad limita la floración y el desarrollo de los frutos, afectando el rendimiento de cultivos de alto valor comercial como el aguacate.
Productores de la región señalaron que será indispensable que las lluvias se regularicen durante las próximas semanas para favorecer la recuperación de los árboles y preparar el siguiente ciclo agrícola. También consideran necesario fortalecer los programas de asistencia técnica y el control fitosanitario para reducir el impacto de las plagas y mejorar la productividad de los huertos.
Aunque la demanda nacional mantiene estable el precio del aguacate, los agricultores reconocen que la reducción en la producción representa un desafío para la economía de las familias dedicadas a esta actividad. Confían en que mejores condiciones climáticas y un manejo adecuado de los cultivos permitan recuperar los niveles de cosecha en las próximas temporadas y garantizar el abastecimiento de este fruto, considerado uno de los más importantes para el campo mexicano.
