Las picaduras de abejas se dispararon en Yucatán durante los primeros meses de 2026, con un incremento de 430 por ciento en los casos atendidos y dos personas fallecidas
Yucatán(Marcrix Noticias).-Los ataques de abejas en Yucatán registran un preocupante aumento durante 2026. De acuerdo con datos del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica, hasta marzo se contabilizaron 53 personas que requirieron atención médica por picaduras, cifra que representa un incremento de 430 por ciento respecto al mismo periodo de 2025. Además, en los primeros cuatro meses del año se confirmaron dos fallecimientos relacionados con estos incidentes.
La primera víctima mortal se registró el 13 de enero en el municipio de Temax, donde una pareja de personas adultas mayores fue atacada por un enjambre mientras recolectaba leña. El hombre perdió la vida en el lugar, mientras que la mujer logró salir con múltiples picaduras. El segundo caso ocurrió el 2 de mayo en Maxcanú, cuando un hombre de 74 años intentó retirar un enjambre dentro de su vivienda y fue atacado de forma masiva, falleciendo antes de recibir atención médica.
Las estadísticas reflejan una tendencia que preocupa a especialistas y autoridades sanitarias. Hasta la semana epidemiológica 14, correspondiente al periodo del 12 al 18 de abril, Yucatán acumulaba 66 atenciones por picaduras de abejas y avispas, dentro de un total de 452 casos relacionados con mordeduras y picaduras de fauna. Durante ese mismo periodo también se reportaron 23 personas lesionadas por mordeduras de serpiente.
Los incidentes se han presentado tanto en zonas rurales como urbanas. Municipios como Mérida, Umán, Tizimín, Halachó y Maxcanú han registrado ataques que dejaron personas hospitalizadas y lesionadas. Entre los casos más relevantes se encuentra el de un niño que sufrió múltiples picaduras y una fractura al intentar escapar de un enjambre en Mérida, así como varios ataques ocurridos en viviendas, centros de trabajo y reuniones comunitarias.
Especialistas explican que gran parte de estos incidentes está relacionada con la presencia de abejas africanizadas, una variedad que llegó a México a finales de la década de 1980 tras su expansión desde Sudamérica. Aunque su veneno no es más potente que el de otras especies, estas abejas presentan un comportamiento mucho más defensivo y reaccionan de forma masiva ante cualquier amenaza, lo que incrementa el riesgo de ataques múltiples. La Península de Yucatán, además de ser una de las principales regiones productoras de miel del país, concentra una importante población de estos insectos debido a sus condiciones climáticas y ambientales.
La Secretaría de Salud recomienda no intentar retirar panales por cuenta propia y reportar su presencia a las autoridades de Protección Civil o al Cuerpo de Bomberos. En caso de un ataque, la principal recomendación es alejarse rápidamente del enjambre, proteger el rostro y buscar refugio en un lugar cerrado. También se aconseja retirar los aguijones lo antes posible y acudir de inmediato a una unidad médica si existen múltiples picaduras o síntomas de una reacción alérgica.
Yucatán mantiene una larga tradición apícola y es uno de los principales productores y exportadores de miel en México. Sin embargo, el incremento de los ataques durante 2026 evidencia la necesidad de fortalecer las campañas de prevención, fomentar la convivencia segura con las abejas y promover el manejo adecuado de enjambres para proteger tanto a la población como a una especie fundamental para la polinización y el equilibrio de los ecosistemas.
