Autoridades ambientales trabajan en un nuevo modelo de restauración costera que priorizará la recuperación de ecosistemas sobre los rellenos masivos de arena.
Cancún (Marcrix Noticias)-La estrategia para la recuperación de playas en Quintana Roo tendrá un cambio de rumbo y no será sino hasta 2027 cuando se definan acciones concretas para atender la erosión costera, informó el coordinador del Centro de Monitoreo Ambiental y de Sargazo, Esteban Amaro Mauricio.
El especialista explicó que actualmente se desarrolla un proyecto integral que busca dejar atrás las soluciones temporales, como los rellenos masivos de arena, para dar paso a un esquema de restauración basado en estudios científicos y en la recuperación de los ecosistemas costeros.
Como parte de este proceso, se trabaja en la elaboración de un atlas geográfico que permitirá identificar con precisión el nivel de afectación en los arenales de Quintana Roo. Esta herramienta será fundamental para determinar las acciones que deberán implementarse en cada zona.
“Será un atlas geográfico; se consideran 18 polígonos, 15 en la zona norte y tres en la zona sur”, señaló Amaro Mauricio.
El proyecto contempla estudios técnicos, ambientales y de ingeniería, además de la elaboración de una nueva Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), requisito indispensable para ejecutar futuras obras de restauración. También será necesaria la gestión de recursos provenientes de los tres niveles de gobierno.
El funcionario destacó que el sistema de monitoreo del sargazo, que actualmente opera en 140 playas de la entidad, servirá como una de las principales bases de información para el desarrollo del ordenamiento costero, debido a que diariamente genera datos sobre las condiciones del litoral.
La Secretaría de Ecología y Medio Ambiente (Sema) trabaja paralelamente en lo que sería el primer ordenamiento costero del país, una herramienta que permitirá conocer de manera detallada las características y necesidades de cada tramo de playa para facilitar su conservación y recuperación.
La erosión continúa representando uno de los principales desafíos ambientales para los destinos turísticos de Quintana Roo. Por ello, las autoridades buscan consolidar un plan de largo plazo que permita garantizar la estabilidad de las playas y la protección de los ecosistemas costeros.
A inicios de año, el titular de la Sema, Óscar Rébora Aguilera, informó que se preparaba un programa integral para ampliar franjas de playa en Cancún, Puerto Morelos, Playa del Carmen y Cozumel. En ese momento adelantó que se trabajaba con autoridades federales para modificar la Manifestación de Impacto Ambiental y arrancar obras durante el primer trimestre de 2026.
El funcionario explicó que existe una autorización ambiental vigente para la recuperación de playas, aunque se solicitó una ampliación del polígono autorizado debido al avance de la erosión costera, fenómeno que atribuyó en parte a antiguas prácticas de construcción sobre las dunas.
Los tramos contemplados dentro de la propuesta incluyen 12 kilómetros de playas en Cancún, 12 kilómetros en Playa del Carmen, siete kilómetros en Puerto Morelos y 2.5 kilómetros en Cozumel. De acuerdo con las estimaciones preliminares, la inversión requerida para ejecutar estos trabajos rondaría los 800 millones de pesos.
Mientras avanzan los estudios y trámites ambientales, las autoridades estatales sostienen que el objetivo es construir una estrategia sustentable que permita enfrentar de manera definitiva el deterioro de las playas, uno de los principales activos naturales y turísticos de Quintana Roo.
