El presunto líder ligado al robo de combustible continuará su proceso penal bajo custodia médica en Nuevo León

Nuevo León (Marcrix Noticias).-El presunto operador delictivo conocido como “El Titán” fue trasladado del centro penitenciario al Hospital Universitario de Nuevo León debido al delicado estado de salud que presenta. Por determinación judicial, José Antonio Cortés Huerta permanecerá bajo vigilancia médica mientras enfrenta el proceso federal que se sigue en su contra.

Cortés Huerta, señalado como supuesto cabecilla de una célula del Cártel del Noreste dedicada al robo de combustible, abandonó el penal donde se encontraba recluido luego de que un juez autorizara el cambio en el lugar de cumplimiento de la medida cautelar de prisión preventiva.

La resolución fue emitida por Mario Melo Cardoso, Juez Primero de Distrito en Materia Penal, dentro del juicio de amparo 476/2026. El impartidor de justicia concedió una suspensión para que el imputado permanezca internado en un centro hospitalario, al considerar que existen condiciones médicas que justifican esta medida excepcional.

La decisión se sustentó en el Artículo 166 del Código Nacional de Procedimientos Penales, el cual establece que la prisión preventiva puede ejecutarse en una institución médica cuando la persona privada de la libertad presenta un estado de salud crítico que requiera atención especializada y constante.

Aunque anteriormente una jueza había rechazado la petición de la defensa para modificar la medida cautelar, los abogados promovieron un juicio de amparo argumentando que el estado físico del acusado se había deteriorado considerablemente. En la solicitud destacaron la gravedad del cuadro clínico del hombre de 39 años.

De acuerdo con la información presentada por su representación legal, José Antonio Cortés Huerta enfrenta problemas cardíacos e hipertensión arterial, además de una probable rabdomiólisis, padecimiento relacionado con la descomposición del tejido muscular. También existe el riesgo de desarrollar insuficiencia renal aguda, situación que obligó a reforzar su atención médica.

Las autoridades determinaron que el centro penitenciario no contaba con las condiciones necesarias para garantizar la estabilidad del imputado, por lo que continuará internado en el Hospital Universitario de Nuevo León bajo custodia y supervisión permanente. Mientras tanto, las investigaciones federales relacionadas con los delitos que se le atribuyen seguirán su curso conforme al proceso legal establecido.

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