La disminución de colmenas amenaza la producción de miel y la polinización de cultivos en la región.
Yucatán (Marcrix Noticias)-La producción de miel en comunidades mayas de Yucatán atraviesa un panorama cada vez más complicado debido a factores ambientales que han provocado una disminución significativa en el número de colmenas durante los últimos años.
Así lo advirtió la apicultora Claudia Cob, originaria del municipio de Chocholá, quien señaló que el cambio climático y los ataques de tejones se han convertido en algunos de los principales desafíos para los productores de miel.
De acuerdo con la apicultora, en los últimos cuatro o cinco años se ha registrado una disminución considerable de colmenas, fenómeno que atribuye a la combinación de diversos factores ambientales que afectan tanto a las abejas como a la fauna silvestre.
Explicó que la escasez de lluvias, la reducción de fuentes de agua y la disminución de actividades agrícolas han alterado los ecosistemas locales, obligando a los tejones a buscar nuevas fuentes de alimento.
Ante esta situación, los animales suelen ingresar a los apiarios para alimentarse, ocasionando daños a las colmenas y pérdidas económicas para los productores.
“La disminución de las colmenas ha sido muy preocupante. El tejón representa una de las principales afectaciones para los apicultores, aunque no es el único problema que enfrentamos”, comentó.
La especialista destacó además que la reducción de las poblaciones de abejas tiene consecuencias que van más allá de la producción de miel, ya que estos insectos desempeñan un papel fundamental en la polinización de numerosos cultivos agrícolas.
“Si disminuyen las abejas, también disminuye la producción agrícola. Muchos de los alimentos que consumimos dependen directamente de los polinizadores”, señaló.
Para enfrentar esta problemática, apicultores de la región han comenzado a implementar medidas de convivencia con la fauna silvestre, entre ellas la instalación de fuentes de agua y la siembra de especies vegetales que sirvan como alimento para los tejones en áreas alejadas de los apiarios.
Los productores consideran que estas acciones pueden contribuir a reducir los daños en las colmenas, al tiempo que promueven la conservación del equilibrio ecológico en las comunidades rurales de Yucatán.
