EE. UU. exige más contenido norteamericano y trazabilidad de materiales en la revisión del T-MEC. México en alerta.
Internacional (Marcrix Noticias) – La revisión del T-MEC y las reglas de origen se convirtieron en el tema central de la agenda comercial de Washington. La administración de Donald Trump dejó claro que no busca abandonar el acuerdo trilateral. En cambio, pretende transformarlo desde adentro con exigencias técnicas y sin concesiones fáciles.
Así lo planteó Jeffrey Goettman, subrepresentante comercial de Estados Unidos, durante la 59.ª Conferencia Anual del Consejo de las Américas, celebrada en Washington.
Triangulación asiática, el problema en el centro del debate
El gobierno estadounidense señala que fabricantes asiáticos utilizan territorio mexicano y canadiense como puerta de entrada a su mercado. Según Washington, estos productores ensamblan bienes con insumos de origen chino u oriental y los exportan como si fueran mercancías regionales.
Esa práctica, conocida como triangulación, permite evadir aranceles y abaratar artificialmente los precios en el mercado estadounidense. Para contrarrestarla, la revisión del T-MEC y las reglas de origen serán el instrumento principal.
Tres ejes técnicos que definen la postura de EE. UU.
La estrategia de negociación se articula alrededor de tres puntos concretos. El primero es bloquear el ingreso de productos asiáticos ensamblados en México o Canadá sin suficiente contenido regional verificable.
El segundo eje involucra la trazabilidad de metales. Se exigirá fiscalizar el origen y fundición del acero y el aluminio. Eso afecta directamente al sector automotriz, que depende de estos materiales para cumplir el Contenido de Valor Regional.
El tercer punto apunta a elevar el porcentaje de componentes fabricados en Estados Unidos. Washington quiere que la producción regional tenga más insumos de origen puramente estadounidense, no solo norteamericano en términos generales.
El déficit comercial, argumento político de peso
La Casa Blanca también agita las cifras del desequilibrio comercial como argumento de presión. El déficit con México creció de unos 60 mil millones de dólares en 2018 a cerca de 200 mil millones de dólares en la actualidad. Eso coloca a México como el tercer socio con mayor desequilibrio comercial frente a EE. UU., solo detrás de la Unión Europea y China.
Expertos advierten que la negociación será técnica y limitada
Especialistas en comercio exterior señalan que la revisión del T-MEC y las reglas de origen estarán acotadas por razones políticas. Emilio Arteaga, de la firma Vázquez Tercero y Zepeda, anticipa que los criterios para acceder a preferencias arancelarias serán más estrictos. Según él, Washington podría extender las reglas de origen hasta exigir trazabilidad del capital y el origen de las inversiones detrás de cada empresa instalada en México.
Por su parte, Alejandro Luna Arena, de Santamarina y Steta, explicó que la revisión se concentrará casi exclusivamente en el Capítulo 4 del acuerdo. La razón es que Trump no cuenta hoy con la Autoridad de Promoción Comercial, el mecanismo legislativo necesario para negociar un acuerdo comercial integral con el Congreso.
México entre la defensa comercial y la vulnerabilidad política
El exnegociador mexicano Ildefonso Guajardo rechazó que México pueda equipararse a China en este debate. Argumentó que México compra bienes estadounidenses a una tasa tres veces mayor que el gigante asiático.
Sin embargo, el mismo Guajardo advirtió que las tensiones por seguridad y crimen organizado colocan a México en una posición de vulnerabilidad. A su juicio, Washington usará esa presión para condicionar las concesiones comerciales a avances en materia de seguridad.
La revisión formal del T-MEC ya tiene calendario. México y Estados Unidos acordaron tres rondas iniciales de trabajo bilateral, con Canadá incorporándose en una etapa posterior. El proceso se perfila como técnico, exigente y con escaso margen para improvisaciones.
