La organización alertó que los ataques y desplazamientos dificultan el aislamiento de enfermos.
República Democrátia del Congo.- La Organización Mundial de la Salud solicitó un cese inmediato de las hostilidades en el este de la República Democrática del Congo ante el avance del brote de ébola, que ya supera la capacidad de respuesta sanitaria en la región, señaló su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
La petición ocurre en medio de un escenario marcado por enfrentamientos armados, desplazamientos masivos de población y dificultades para que el personal médico pueda contener la propagación de la enfermedad.
La cepa Bundibugyo del virus fue declarada este mes una emergencia de importancia internacional por la OMS y continúa registrando un crecimiento acelerado de contagios.
Tedros Adhanom Ghebreyesus señaló que la provincia de Ituri enfrenta una situación crítica debido a la combinación del brote y la violencia persistente.
“El este de la RDC se enfrenta ahora a una colisión catastrófica entre la enfermedad y el conflicto, ya que el brote de ébola en la provincia de Ituri está superando la capacidad de respuesta”, afirmó.
El funcionario indicó que los ataques y la inseguridad dificultan la labor de los equipos sanitarios encargados de localizar casos, aislar pacientes y generar confianza entre la población.
“No podemos ganarnos la confianza de la comunidad ni aislar a los enfermos mientras caen las bombas. Instamos a todas las partes beligerantes a que acuerden un alto al fuego inmediato para contener este brote”, agregó.
Casos y muertes continúan en aumento
De acuerdo con los datos difundidos por la OMS, se han reportado más de 900 casos sospechosos y más de 200 fallecimientos sospechosos en tres provincias del este del país.
Entre las zonas afectadas se encuentran Kivu del Norte, bajo control de los rebeldes del M23 respaldados por Ruanda, y Kivu del Sur, donde opera la Alianza del Río Congo.
La organización humanitaria Save the Children informó que una cuarta parte de las muertes confirmadas corresponde a menores de edad y pidió fortalecer las medidas de prevención y control de contagios.
La cepa Bundibugyo representa un desafío adicional para las autoridades sanitarias debido a que actualmente no existe una vacuna ni un tratamiento aprobado específicamente para combatirla.
Desplazamientos y ataques afectan la respuesta
Los esfuerzos de mediación impulsados por Estados Unidos y otros países no han logrado frenar los enfrentamientos en el este congoleño, donde millones de personas permanecen desplazadas.
La Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados informó que los centros de tránsito y recepción de refugiados en la región ugandesa del Nilo Occidental operan a más del doble de su capacidad.
Mientras tanto, organizaciones humanitarias continúan enviando personal y suministros médicos a las zonas afectadas.
Sin embargo, la desconfianza de algunas comunidades y los ataques registrados contra trabajadores sanitarios han limitado la eficacia de las operaciones de emergencia.
Las autoridades sanitarias también señalaron que, aunque los donantes internacionales han comprometido alrededor de 500 millones de dólares para atender la crisis, una parte de esos recursos aún no ha sido entregada.
