Las autoridades sanitarias advierten sobre efectos graves en el corazón y el sistema nervioso por el consumo frecuente de energéticas.
Salud (Marcrix Noticias) – Las bebidas energéticas y sus efectos en la salud se han convertido en una preocupación creciente para las autoridades sanitarias. La Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Coespris) emitió una alerta dirigida a la población, con especial énfasis en jóvenes y adolescentes. El consumo habitual de estas bebidas puede desencadenar taquicardia, ansiedad, insomnio y complicaciones cardiovasculares.
Lo que contienen estas bebidas
Estas presentaciones comerciales son, en su mayoría, bebidas gasificadas y azucaradas. Están formuladas con sustancias estimulantes como cafeína, taurina, guaraná y ginseng. También incorporan colorantes, conservadores y, en algunos casos, vitaminas.
Una sola lata puede contener entre 80 y 300 miligramos de cafeína. Para comparar, una taza convencional de café aporta cerca de 100 miligramos. El límite diario considerado seguro por organismos internacionales es de 400 miligramos para adultos sanos.
Efectos en el corazón y el sistema nervioso
La cafeína tiene un efecto vasoconstrictor sobre el organismo. Eso significa que endurece la pared arterial y eleva la presión sanguínea. Como consecuencia, puede derivar en taquicardias y arritmias cardiacas.
A nivel neurológico, el exceso de esta sustancia genera hiperexcitabilidad cerebral. Eso se traduce en mayor frecuencia de dolores de cabeza, insomnio y episodios de nerviosismo. Quienes superan los 300 miligramos diarios de cafeína tienen mayor riesgo de desarrollar síndrome de ansiedad y síntomas depresivos.
Las bebidas energéticas y sus efectos en la salud también incluyen el llamado “bajón energético”. Aunque producen una sensación inmediata de vitalidad, pocas horas después suele aparecer fatiga, irritabilidad y dificultad para conciliar el sueño.
Grupos de mayor riesgo
Los adolescentes representan uno de los segmentos con mayor consumo. Sus organismos aún están en desarrollo, lo que hace que la cafeína actúe con más rapidez y alcance niveles elevados en la sangre con mayor facilidad.
Las personas con hipertensión, diabetes o niveles altos de triglicéridos y colesterol deben tener especial precaución. En esos casos, los riesgos cardiovasculares se multiplican. Tampoco se recomienda combinar estas bebidas con alcohol, ya que la mezcla puede enmascarar la sensación de intoxicación y aumentar conductas de riesgo.
Azúcar: el otro problema
Además de la cafeína, estas bebidas concentran grandes cantidades de azúcar. Algunos productos contienen entre 25 y 93 gramos por envase. La ingesta diaria recomendada de azúcar es de 24 gramos para mujeres y 36 para hombres. Superar esa cifra de forma habitual incrementa el riesgo de sobrepeso, obesidad y diabetes tipo 2.
Recomendaciones sanitarias
Las autoridades recomiendan limitar o evitar el consumo de energéticas, especialmente en menores de edad. Sustituirlas por opciones como té verde, agua con fruta natural o café en cantidades moderadas puede ser una alternativa más saludable. Mantener horarios de sueño regulares y una alimentación equilibrada también contribuye a sostener los niveles de energía sin recurrir a estimulantes.
